“Se escuchan con fuerza en el sur de nuestro continente las trompetas de la guerra, como consecuencia de los planes genocidas del imperio yanqui. ¡Nada es nuevo! ¡Estaba previsto!”
“A todos nos corresponden enormes responsabilidades y deberes si queremos ganar la batalla por la supervivencia de nuestra especie, hoy amenazada por riesgos globales jamás imaginados. De nuevo se avizoran en el horizonte las posibilidades de una guerra fría y el inicio de una desesperada carrera armamentista, ya que ninguna gran nación o grupo de naciones, con los medios científicos y técnicos necesarios, se resignarán a quedar desarmadas frente a un temible, agresivo e insaciable adversario”.
“El imperialismo significa hoy el peligro de guerra, la amenaza de guerra, de una guerra que haría palidecer a las guerras anteriores, una guerra que significaría la destrucción de cientos de millones de vidas, si es que puede alguien calcular la destrucción que ocasionaría una guerra atómica”.
“El imperialismo acaba de cometer un monstruoso crimen en Ecuador. Bombas mortíferas fueron lanzadas en la madrugada contra un grupo de hombres y mujeres que, casi sin excepción, dormían. […]
A sangre fría nadie absolutamente tiene derecho a matar. Si aceptamos ese método imperial de guerra y barbarie, bombas yanquis dirigidas por satélites pueden caer sobre cualquier grupo de hombres y mujeres latinoamericanos, en el territorio de cualquier país, haya o no guerra. El hecho de que se produjera en tierra probadamente ecuatoriana es un agravante.”
“¿Ha pensado alguna vez McCain en los Cinco Héroes antiterroristas cubanos que fueron encerrados en prisiones solitarias como las que él dice detestar, obligados a comparecer ante un jurado de La Pequeña Habana por delitos que nunca cometieron, sancionados tres de ellos a una y hasta dos cadenas perpetuas, y los otros dos a 19 y 15 años? ¿Conoce que las autoridades de Estados Unidos recibieron información que pudo impedir la muerte por terrorismo de ciudadanos norteamericanos?
“Cuando la Revolución en Cuba triunfa el Primero de Enero de 1959, casi 15 años después del estallido de las primeras armas nucleares, y proclama una Ley de Reforma Agraria basada en el principio de soberanía nacional, consagrado por la sangre de los millones de combatientes que murieron en aquella guerra, la respuesta de Estados Unidos fue un programa de hechos ilegales y atentados terroristas contra el pueblo cubano, suscritos por el propio presidente de Estados Unido
“La propia Condoleezza Rice tendría que responder algunas preguntas: ¿Cuántos norteamericanos han perdido la vida como consecuencia de bombas enviadas por Cuba? ¿Se ha roto alguna vez un solo ladrillo debido a un artefacto explosivo procedente de nuestro país? ¿Por qué se nos incluye en la grotesca lista de países terroristas, en la que se amenaza añadir arbitrariamente a Venezuela?
"¡Desaparezca la filosofía del despojo, y habrá desparecido la filosofía de la guerra!"
"Ha sido esta quizás en el mundo la primera revolución donde jamás se asesinó a un prisionero de guerra ; donde jamás se abandonó a un herido, donde jamás se torturó a un hombre; porque esta pauta fue la que trazó el Ejército Rebelde".