"Nuestros héroes tendrán que ser liberados. La enorme injusticia cometida contra ellos será conocida por el mundo entero. Millones de libros transmitirán la verdad y el mensaje de Cuba. ¡Nuestros compañeros, más temprano que tarde, volverán! No importa lo que cueste y donde estén, sus familiares ejercerán su derecho a visitarlos todos los meses y llevarles el aliento y el cariño de todo su pueblo".

"Nuestros héroes tendrán que ser liberados. La enorme injusticia cometida contra ellos será conocida por el mundo entero. Millones de libros transmitirán la verdad y el mensaje de Cuba. ¡Nuestros compañeros, más temprano que tarde, volverán! No importa lo que cueste y donde estén, sus familiares ejercerán su derecho a visitarlos todos los meses y llevarles el aliento y el cariño de todo su pueblo".

"Los cinco Héroes de la República de Cuba Prisioneros del Imperio, sus admirables madres y esposas, contemporáneos nuestros y orgullo de la Patria, se han adentrado hasta lo más profundo del corazón de su pueblo y en el de cada uno de sus hijos podríamos decir que sin excepción alguna".

“(...) hombres como estos de Artemisa, jóvenes como estos de Artemisa —que ha dado más de una veintena de héroes a la causa de la libertad, que ha dado más de una veintena de muertos gloriosos a la patria—, son los que han hecho posible el triunfo de nuestro pueblo”.

"(...) en las circunstancias actuales la Revolución Cubana tiene que estar muy alerta y el pueblo cubano tiene que estar muy alerta y muy unido frente a los peligros que lo amenazan".

"(...) sabemos pararnos y decirle la verdad a quien tengamos que decirla, y defender nuestra nación contra quien tengamos que defenderla, porque aquí estamos representando, en estos instantes, no solo a los caídos de nuestra generación, estamos defendiendo los postulados de los que cayeron en el 68, de los que cayeron en el 95, de los que cayeron en el 30, y de los que cayeron ahora".

"¡Rendimos un tributo y lo seguiremos rindiendo no solo a los caídos de hoy, a los caídos de ayer, a los caldos de nuestras luchas de independencia, porque los mártires de la libertad, los mártires del progreso de su pueblo, los mártires del ideal, son los mismos de una organización que de otra, de una generación que de otra, de hoy como la de ayer, como la de antes de ayer. Son hombres que han muerto luchando por un sueño, sueño que no se ha realizado, pero sueño que ustedes y nosotros vamos a realizar!".

"Nuestros muertos mandan, mas no los llamemos muertos, digamos como el poeta Nicolás Guillén:  que viven más que nunca, que vivirán eternamente en el latido de cada corazón de cubano, que viven en nuestra sangre, en nuestra devoción, en nuestro esfuerzo; que viven en cada estudiante que marcha con sus libros a la universidad, que viven en cada niño que juega en nuestros parques infantiles, en cada pionero que marcha a la escuela; que viven en cada soldado de la patria, en cada centro obrero, en cada batallón, en cada unidad, en cada división; que viven en cada ciudadano de la patria, y

“Ochenta y tres años separaban el nacimiento del uno y del otro. El primero era ya un personaje legendario cuando el segundo vino al mundo. Si uno afirmó que quien intentara apropiarse de Cuba recogería el polvo de su suelo anegado en sangre si no perecía en la lucha, el otro anegó con su sangre el suelo de Bolivia tratando de impedir que el imperio se apoderara de América”.

“Los revolucionarios cubanos, en medio de la batalla de ideas que hoy libramos y enfrascados en ardua y heroica defensa de la Patria, la Revolución y el Socialismo, un día como hoy les rendimos especial tributo a nuestros dos grandes héroes, con una firme e inquebrantable decisión: ¡seremos todos como Maceo y el Che!”