“La patria, hermanos y hermanas, es tarea de todos los que estén dispuestos a sacrificarse por ella. Es ara y no pedestal, como decía Martí: ara o altar donde depositar sin ruido ni alarma de lo mejor de cada cual en beneficio de una obra colectiva inaplazable, y no estrado o pedestal donde levantar una vana pretensión de acumular méritos dudosos y tardíos sobre la base de la intriga o la traición."

“¡Gracias por venir a reforzarnos en esta difícil lucha que estamos librando hoy para salvar las ideas por las cuales tanto luchaste, para salvar la Revolución, la patria y las conquistas del socialismo, que es parte realizada de los grandes sueños que albergaste!”

“[…]¡cuán grande es nuestro pueblo, cuán invencible es una idea justa, cuán importante es creer en el hombre, cuán hermoso es luchar por grandes ideales, cuánta luz y felicidad puede emanar de un pequeño niño inocente para obsequiar al pueblo que estuvo dispuesto a morir por uno de sus más tiernos hijos!”

“¡El honor no se negocia, la patria no se negocia, la dignidad no se negocia, la independencia, la soberanía, la historia, la gloria no se negocia!”

“Debiera saberse que para el pueblo cubano, por encima de cualquier otro valor sobre la Tierra, están los valores que inspiran la libertad, la dignidad, el amor a su patria, su identidad, su cultura y el más estricto sentido de la justicia que pueda concebir el ser humano.”

“Nosotros en nuestro país tenemos un concepto: todos los jóvenes deben estar preparados para dirigir la patria, todos los jóvenes deben estar preparados para defender la patria.  Todos los jóvenes, como el deber primero, tienen que aprender a leer y a escribir, todos tienen que adquirir una conciencia revolucionaria.” 

“Se está combatiendo en defensa de la Patria sagrada y la Revolución contra el ataque de mercenarios organizados por el gobierno imperialista de los Estados Unidos.”

Documentos: Comunicado No. 1 (sobre el ataque a Cuba por los mercenarios organizados por el gobierno norteamericano), 17 de Abril de 1961

“¡Jamás ni siquiera hemos jugado con un solo principio para recibir favores del imperialismo! Y en ese espíritu, en esa conciencia se ha educado nuestro pueblo, en ese espíritu de que la causa de otros pueblos no puede ser vendida, que los principios no pueden ser pisoteados, que los principios no pueden ser ultrajados.”

“Esto tiene un simbolismo muy grande, porque demuestra cómo el crimen no puede matar las ideas, cómo el crimen no puede detener la marcha victoriosa de un pueblo; cómo el crimen, por monstruoso que sea, no puede matar la vida, y cómo la vida de cada uno de nosotros no pertenece a sí mismo, sino que pertenece a todos. Todos somos parte de algo mucho mayor que nosotros, que es la patria, el pueblo; nuestras vidas son parte de la vida infinita e inmortal de la nación cubana y de nuestro pueblo revolucionario.”

"La fuerza de esta Revolución, la fuerza de este ejército revolucionario se fue edificando sobre el sacrificio de muchos compañeros, se fue edificando sobre las vidas de los que defendiendo esta causa cayeron.  Gracias a esos valientes, gracias a esos hombres que se sacrificaron, gracias a los que estuvieron dispuestos a sacrificarse, gracias a los valientes que, murieran o no murieran, lucharon con tesón, se ha logrado hacer esta fuerza que hoy es la fuerza defensora de la patria, que hoy es el escudo de la Revolución, el escudo de la clase obrera, el escudo de nuestros campesinos, el