“Nosotros hemos recogido los frutos del esfuerzo que han realizado todas las generaciones anteriores, desde aquella que a mediados del siglo pasado comenzó la lucha por un destino propio para nuestra tierra, desde los primeros que comenzaron a sembrar conciencia, desde los primeros que comenzaron a crear un espíritu nacional, a crear una tradición nacional”.
“La integración para América Latina y el Caribe es fundamental. Sólo unidos podremos renegociar las condiciones de nuestro papel en este hemisferio. Digo lo mismo con relación a la necesidad de unir los esfuerzos de los países del Tercer Mundo frente al poderoso e insaciable club de los ricos”.
"Debemos prepararnos a cumplir nuestros deberes con los demás pueblos, sin lo cual nuestro concepto de la solidaridad humana quedaría enmarcado en la esfera minúscula de nuestras fronteras nacionales y de nuestros intereses nacionales".
"La lucha ideológica del pueblo cubano fue la lucha de un país pobre contra la oligarquía de un país rico, la ideología de un país pobre contra la ideología de un país rico (...) Y en esa lucha la esencia consistía en saber cuáles eran las ideas justas y cuáles eran las ideas injustas".
“Los revolucionarios no esperamos nada, lo que significa que el revolucionario debe entregarse y se entrega de manera total a una causa, a sus ideas, a sus objetivos nobles, sin esperar nada. Yo diría, sin disminuir en lo más mínimo cualquier otra convicción, que eso es realmente lo que hace la verdadera convicción revolucionaria”.
“De no existir la convicción del valor de la conciencia, y su capacidad de prevalecer sobre los instintos, no se podría expresar siquiera la esperanza de cambio en cualquier período de la brevísima historia del hombre”.
“Realmente a los habitantes de este planeta se nos plantean en esta época, en este minuto, dos grandes problemas: cómo salvar la naturaleza y cómo salvar la humanidad. Si no salvamos la naturaleza no podremos salvar la humanidad; y si no se organiza la humanidad de una manera consciente y verdaderamente racional, si sigue marchando de una forma caótica y desordenada, no podrá salvar la naturaleza de la cual vivimos”.
“Estamos conscientes de que estamos defendiendo ideas justas, causas justas; estamos conscientes de que estamos defendiendo también a nuestros hermanos de América Latina”.
"Las ideas revolucionarias han de estar siempre en guardia a medida que la humanidad multiplique sus conocimientos".
“Los hombres pasan, los pueblos quedan; los hombres pasan, las ideas quedan. Los hombres pasan, pero el sentido de la justicia, de la hermandad y de la igualdad entre los seres humanos, el derecho a defender sus valores, a defender sus esperanzas, a defender su alegría, (…) en nuestro pueblo, no pasará jamás”.