“Algunos hablan de que la crisis económica es el fin del imperialismo; quizás habría que plantearse si no significa algo peor para nuestra especie”.
“Se equivocan los imperialistas si subestiman igualmente a los demás pueblos de América Latina. Ninguno estará de acuerdo con las bases militares yankis, ninguno dejará de ser solidario con cualquier pueblo latinoamericano agredido por el imperialismo”.
“Debe acabarse en el mundo la zoquetería, los abusos, el imperio de la fuerza y del terror. Este desaparece ante la ausencia total de miedo y cada vez son más los pueblos que tienen menos miedo, cada vez serán más los que se rebelen y el imperio no podrá sostener el infame sistema que aún sostiene”.
“Cambiará el mundo, nada podrá evitarlo. Pero nuestro deber es ayudarlo a cambiar, y cuanto antes mejor, sin esperar que la crisis se convierta en un big-bang, que todavía está expulsando estrellas hacia el infinito”.
“Porque nuestro país ha creado un enorme potencial humano, no invirtió el papel en revistas de chismografía o en publicidad, no invirtió los recursos en eso, los invirtió en formar médicos hasta llegar a ser el país con más alto índice per cápita de médicos del mundo, en formar maestros hasta llegar a tener el más alto índice per cápita de profesores y maestros en el mundo; formó profesores de educación física y deportes, que están relacionados con la educación y la formación integral y no con el deporte profesional, hasta tener el índice per cápita más alto entre todos los países del mundo
“Lo peor de la actual crisis económica que hoy golpea a la sociedad norteamericana es que las medidas anti crisis de otros momentos de la historia del sistema capitalista imperialista de Estados Unidos no han logrado reanudar su marcha normal”.
“El mayor esfuerzo del decadente e insostenible imperio es privarnos del derecho a conocer y pensar”.
“Se escuchan con fuerza en el sur de nuestro continente las trompetas de la guerra, como consecuencia de los planes genocidas del imperio yanqui. ¡Nada es nuevo! ¡Estaba previsto!”
“(…) la concepción política del imperialismo, al igual que el orden económico y la globalización neoliberal impuestos al mundo, están huérfanos e indefensos en el terreno de las ideas y de la ética. Es en ese campo donde se decidirá la lucha principal de nuestro tiempo. Y el resultado final de esa batalla, sin alternativa posible, estará del lado de la verdad y por tanto del lado de la humanidad”.
“Nunca, en ninguna otra etapa de la vida política de nuestro país, la ideología del imperialismo ha sido sometida en el seno de nuestro pueblo a tan demoledora y profunda crítica”.