“(…) salvar la paz con dignidad, con independencia y sin guerra es piedra angular de la lucha que unidos debemos librar por un mundo verdaderamente justo de pueblos libres”.

“¡Nuestra independencia, nuestros principios y nuestras conquistas sociales los defenderemos con honor hasta la última gota de sangre, si somos agredidos!”

"Nuestro pueblo conoció la independencia, conoció la libertad, conoció la dignidad, conoció la igualdad, conoció la justicia; esta justicia que tanto estamos defendiendo ahora en estas elecciones; esta justicia que aplicamos cuando luchamos porque cualquier mujer u hombre digno y honesto de nuestro pueblo pueda ser diputado, pueda ser delegado; esta justicia que defendemos cuando vemos a nuestros candidatos que se mueven en familia, que no son millonarios, que no son ricos, que no son dueños de centrales azucareros, que no son casatenientes, que no son grandes industriales, grandes comercia

"Con hegemonismos, con intervenciones de todo tipo bajo cualquier pretexto, que solo tienen lugar en países pequeños y del Tercer Mundo, sin el respeto al derecho sagrado de cada país a su plena independencia e igualdad en las relaciones internacionales, no puede haber paz ni desarrollo social."

“He hablado de que hemos donado nuestra sangre para salvar vidas, he hablado de médicos, de maestros; pero hemos hecho algo más que eso: hemos derramado la sangre de nuestros compatriotas para luchar contra el colonialismo, para defender la independencia y la soberanía de los pueblos”.

“La historia nos ha enseñado que el acceso a la independencia para un pueblo que se libera del sistema colonial o neocolonial es, a la vez, el último acto de una larga lucha y el primero de una nueva y difícil batalla. Porque la independencia, la soberanía y la libertad de nuestros pueblos, aparentemente libres, están de continuo amenazadas por el control externo de sus recursos naturales, por la imposición financiera de organismos internacionales oficiales y por la precaria situación de sus economías que les merma la plenitud soberana”.

“Lo que nos enseñaron los patriotas que lucharon por nuestra independencia, lo que nos enseñó nuestra historia y lo que nos enseñó nuestra propia lucha de liberación para alcanzar la definitiva independencia de Cuba, y eso significa alcanzar el derecho a crear un mundo mejor, una sociedad más próspera, un pueblo mucho más feliz”.

"Hemos conocido la independencia real y la verdadera libertad. ¡Jamás nos resignaremos a vivir sin ella! ¡Y estamos dispuestos a pagar el precio necesario de que habló Martí!"

“La independencia no significa obtener de inmediato el bienestar, la riqueza. La independencia significa la oportunidad de empezar a trabajar para sí mismo, porque los colonialistas solo dejaron ignorancia y pobreza. El triunfo de la revolución significa la consolidación de la independencia. ¡Sin revolución no hay verdadera independencia, y sin socialismo no hay revolución!”

“Nuestro pueblo tiene una obra revolucionaria que defender, pero además tiene que defender su soberanía, su independencia, y está dispuesto a hacerlo”.