“Esta es una lucha entre los cubanos y los enemigos de los derechos de los cubanos. Esta es una lucha entre los cubanos que quieren justicia, que quieren progreso, que quieren soberanía, que quieren patria, y los que no quieren que los cubanos tengamos soberanía, ni tengamos independencia, ni tengamos derecho, ni tengamos patria”.

"Salvaremos nuestras conquistas y alcanzaremos la justicia que anhelamos para todos, y sabremos cumplir nuestros deberes con la historia y con la humanidad".

“Tenemos que enseñarles a otros países, a las masas, lo que puede un pueblo cuando hay cambio, cuando hay justicia social; tenemos que enseñarles a los demás, pero tenemos que sacar más provecho, más felicidad para nuestro pueblo, más práctica del ejercicio; tenemos que probar nuestra fuerza, nuestra capacidad, no contentarnos en nada con los éxitos que hemos alcanzado.”

“Aquel pensamiento tan bien expresado en aquella carta de Martí donde le decía a Juan Gualberto Gómez: conquistaremos toda la justicia. Desde los primeros momentos de nuestra Revolución, comenzamos a conquistar la justicia. En esa frase de Martí se resume todo: conquistaremos toda la justicia. ¿Qué significaba conquistar toda la justicia sino el socialismo? ¿Cómo más se podía interpretar?”

“No se concibe verdaderamente los propósitos que se persiguen cuando se trata de debilitar una revolución que marcha adelante porque es justa, porque tiene pueblo, y tiene pueblo, sencillamente, porque es leal con el pueblo; tiene pueblo porque es honesta con el pueblo; tiene pueblo porque se preocupa del pueblo”.

“En nuestros corazones no hay odio hacia el norteamericano, como no hay temor hacia los poderosos, como no hay temor a los que han querido destruirnos, y sabremos ser amigos con la misma dignidad con que hemos defendido nuestra causa, nuestra justicia, nuestra Revolución”.

 

“Cuando no existe la razón, cómo cualquier mentira, cualquier argumento disparatado se utiliza para justificar lo injustificable”.

“A los que crean que la democracia es una pura teoría, a los que crean que la democracia es una mentira para engañar a los pueblos, a los que hablan de democracia y se olvidan del dolor y la miseria de los pueblos, les decimos que no hay democracia sin justicia social; que no puede haber democracia, ni puede llamarse democracia, ninguna doctrina que se olvide de las necesidades del hombre”.

“Cómo puede haber justicia sin saber leer y escribir. Cómo puede haber libertad sin justicia ni igualdad. Cómo puede haber democracia al estilo de aquella Atenas que mencionábamos. Cómo puede hablarse de derechos humanos y en qué mundo vivimos, si al país que en esta época y enfrentando dificultades inimaginables se está acercando y se acerca cada vez más aceleradamente a ese nivel, a ese sueño de justicia, de verdadera libertad, de verdadera democracia, de verdaderos derechos humanos, se le condena en Ginebra como violador de esos derechos.”

“Y si algo puede satisfacer, como premio al esfuerzo de tantos compatriotas como lucharon y muchos de ellos cayeron o dieron todas las energías de su vida a una idea justa, a un sueño noble, es que nuestro país se va acercando hacia una sociedad donde todos los seres humanos tengan iguales posibilidades, pero no en teoría, porque solo en teoría se podría hablar de igualdad en este mundo.”