"(...)¿qué son este 26 de julio? Vía indestructible que une el pensamiento, el heroísmo y la voluntad de lucha del baluarte inextingible con cuya independencia Martí quiso impedir e impidió que el vecino poderoso y expansionista del norte se extendiera por las Antillas y cayera, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América."

"(...) era evidente que el Movimiento 26 de Julio contaba con la inmensa mayoría del respaldo y de la simpatía popular (APLAUSOS); era evidente que el Movimiento 26 de Julio contaba con el respaldo casi unánime de la juventud cubana"

“En una sola cosa somos iguales al 26 de julio de 1953: la misma fe en los destinos de la patria, la misma confianza en las virtudes de nuestro pueblo, la misma seguridad en la victoria, la misma capacidad de soñar con todo aquello que serán realidades de mañana por encima de los sueños ya realizados de ayer”.

“¡Y qué satisfacción tan grande, qué emoción, hoy 26 de julio, pensar que de manera tan digna nuestro pueblo rinde tributo a los mártires de la Revolución, a los hombres que cayeron! Porque, ¡qué mejor premio, qué mejor respuesta, qué mejor fruto, que este pueblo!”

“¡Juntos llevaremos esta causa hasta el final, nosotros, y detrás de nosotros, los jóvenes; y detrás de los jóvenes, las generaciones venideras! ¡Con la fe en el pueblo, con la fe en el futuro, con la fe que nos dio el 26 de julio, con la fe que nos dio en el Granma, con la fe que nos dio en la Sierra Maestra, con esa fe en el pueblo, que nunca ha fallado, que nunca fallará!”

“El 26 de Julio ha pasado a ser una fecha histórica en los anales de la larga y heroica lucha de nuestra patria por su libertad. No era este alto honor, ciertamente, los propósitos que guiaban ese día a los hombres que quisimos tomar esta fortaleza. Ningún revolucionario lucha con la vista puesta en el día en que los hechos que se deriven de su acción vayan a recibir los honores de la conmemoración. "El deber debe cumplirse sencilla y naturalmente", dijo Martí. El cumplimiento de un deber nos condujo a esta acción sin que nadie pensara en las glorias y los honores de esa lucha”.

“A aquellos que creyeron un día que la sangre derramada era inútil, y que el Moncada condujo a la adversidad y no a la victoria, o que el "Granma" era inútil, o que la guerra en las montañas era inútil, hoy les decimos, quedó demostrado que nunca fue inútil el sacrificio. Y los que creían que un día todo ese esfuerzo, ese heroísmo y esa sangre serían inútiles, sepan que hoy más que nunca y con más seguridad que nunca podemos afirmar que el sacrificio ha sido absolutamente fecundo, absolutamente útil.

“No se ha cumplido pues la voluntad de un hombre o de un grupo de hombres; ¡se ha cumplido la voluntad de un pueblo!”

“Y, efectivamente, solo un gran pueblo, solo un pueblo consciente, solo un pueblo valeroso puede llevar adelante, puede escribir la página de la historia que nuestro pueblo está escribiendo hoy.  ¡A esa página no renunciaremos!  ¡Esa página la seguiremos escribiendo!  ¡Los cubanos seguiremos escribiendo esta página!”

“La gran lección del 26 de Julio es la importancia de las masas en la lucha, la importancia del pueblo en la lucha revolucionaria, y el valor de la constancia y la perseverancia en el esfuerzo. ¡No desalentarse ante ningún revés, ante ninguna dificultad! Y tal ha sido no solo la enseñanza del 26 de Julio, sino la enseñanza de toda nuestra historia: desde Céspedes, Máximo Gómez y Agramonte, hasta Martí y Maceo”.