“[...] democracia sin libros y sin maestros, no es democracia [...]”.
"Buscamos formas diferentes y muy económicas de poner los libros al alcance del pueblo".
“Siempre en los libros de texto o hay mucho material que no le es posible explicarlo en una clase, o referirse a todos ellos, al profesor. Eso se supone que ayuda a entender, a explicar una materia, pero la materia tiene que ser después estudiada en los textos”.
“A todos nos gusta la lectura de ficción, para un momento de entretenimiento o de esparcimiento; pero si usted se dedica a eso nada más no aprende, la lectura se convierte en una actividad simplemente recreativa, evasiva muchas veces”.
“(…) nosotros tenemos que rescatar el valor del libro y el amor a la lectura”.
“No hay nada más recreativo que un libro y, a la vez, enseña mucho”.
“Y la Revolución le dice al pueblo: aprende a leer y a escribir, estudia, infórmate, medita, observa, piensa. ¿Por qué? Porque ese es el camino de la verdad: hacer que el pueblo razone, que el pueblo analice”.
“(…) nosotros no le decimos al pueblo: ¡cree! Le decimos: ¡lee! (…)”
“En una aldea de África —como ya hemos dicho y diremos cuantas veces sea necesario—, un médico internacionalista cubano puede formar a la vez a varios excelentes médicos junto a él, en el mayor laboratorio del mundo, que es la comunidad, y combatir en ella los padecimientos concretos de cada región específica de África. Los libros que ese médico lleve consigo servirán como un fondo común de conocimientos.”
“(…) conviene no solo la lectura que no sea solo entretenida, conviene también la lectura que nos enseñe, aunque tengamos que prestar atención; no debemos ser lectores solo de cosas que son muy entretenidas, y quedarnos sin saber nada de los demás”.