"Claro que las revoluciones no tienen lugar en un laboratorio:  son obras de las masas en la realidad viva de la historia, en condiciones difíciles y de encarnizada lucha de clases."

“No existe mejor homenaje a los caídos en la acción, a los que murieron después sin abandonar nunca sus principios y a los que todavía combaten. Son símbolos de toda una generación que luchó. Es muy justa la alegría con que nuestro pueblo los recuerda”.“No existe mejor homenaje a los caídos en la acción, a los que murieron después sin abandonar nunca sus principios y a los que todavía combaten. Son símbolos de toda una generación que luchó. Es muy justa la alegría con que nuestro pueblo los recuerda.”

“En nuestra época los problemas son cada vez más complejos y las noticias se propagan a la velocidad de la luz, como muchos conocen. Nada ocurre hoy en nuestro mundo, que no nos enseñe algo a los que deseamos y somos capaces todavía de comprender nuevas realidades”.

“Se decía que era imposible una revolución contra el ejército, que las revoluciones podían hacerse con el ejército o sin el ejército, pero nunca contra el ejército, e hicimos una revolución contra el ejército”.

“Desconfío de las sendas aparentemente fáciles de la apologética, o la autoflagelación como antítesis. Prepararse siempre para la peor de las variantes”.

“Ningún país aislado tiene ni puede tener respuesta a los problemas que hoy enfrenta el mundo”.

“Esta América está muy despierta para que pueda ser engañada. Esta América está muy en guardia para que pueda ser sometida de nuevo. Estos pueblos han adquirido una conciencia demasiado grande de su destino para que vayan a resignarse otra vez al sometimiento y a la abyección miserable en que hemos estado viviendo durante más de un siglo”.

“Nuestros principios son los de Baraguá. El imperio debe saber que nuestra Patria puede ser convertida en polvo, pero los derechos soberanos del pueblo cubano no son negociables”.

“Supimos seguir adelante cuando todo un sector del mundo progresista emergido de la profunda revolución social que tuvo lugar a principios del pasado siglo, a pesar de epopeyas grandiosas, se derrumbó ante el viejo adversario capitalista porque no supo superar sus propios errores y enfrentar con éxito la anacrónica ideología, y las sucias mañas del sistema opresivo y explotador que se pretendía superar para cambiar al mundo”.

“Las convicciones más profundas, a prueba del tiempo y los vaivenes de la vida, no se alcanzan en un día. Hay que vencer antes muchas tendencias que llevamos dentro”.