“Utilizaremos la computación no para fabricar armas de destrucción masiva y exterminar vidas sino para transmitir conocimientos a otros pueblos. Desde el punto de vista económico, el desarrollo de las inteligencias y las conciencias de nuestros compatriotas, gracias a la Revolución, nos permiten no sólo cooperar con los pueblos que más lo necesitan sin costo alguno, sino también exportar servicios especializados, incluidos los de salud, a países con más recursos que nuestra patria. En ese terreno Estados Unidos no podría competir jamás con Cuba.”

“Meditaba sobre la magnitud de nuestra cooperación no sólo en Bolivia, sino en Haití, el Caribe, varios países de Centroamérica y América del Sur, África, y hasta la lejana Oceaníaa 20 mil kilómetros de distancia. Recordaba igualmente las misiones de la Brigada Henry Reeve, en casos de graves emergencias, viajando en nuestros propios aviones, transportando personal y otros recursos. El millón de operados gratuitamente de la vista cada año en América Latina y el Caribe de que hemos hablado, no está lejos de alcanzarse. ¿Puede acaso emular Estados Unidos con Cuba?”

“¿Qué decide a fin de competir con Cuba en el área de nuestro hemisferio? Enviar un enorme barco convertido en hospital flotante que trabaja diez días en cada país. Un número de personas pueden ser ayudadas pero está muy lejos de resolver los problemas de un país; no compensa tampoco el robo de cerebros ni puede formar los especialistas que necesita para prestar verdaderos servicios médicos cualquier día de la semana y del año.

“Obama en su discurso atribuye a la Revolución Cubana un carácter antidemocrático y carente de respeto a la libertad y los derechos humanos. Es exactamente el argumento que, casi sin excepción, utilizaron las administraciones de Estados Unidos para justificar sus crímenes contra nuestra patria. El bloqueo mismo, por sí solo, es genocida. No deseo que los niños norteamericanos se eduquen en esa bochornosa ética. La revolución armada en nuestro país no habría sido tal vez necesaria sin la intervención militar, la Enmienda Platt y el coloniaje económico que esta trajo a la isla.

“Los Estados Unidos de hoy no tienen nada que ver con la declaración de principios de Filadelfia formulada por las 13 colonias que se rebelaron contra el colonialismo inglés. Hoy constituyen un gigantesco imperio, que no pasaba en aquel momento por la mente de sus fundadores. Nada cambió sin embargo para los indios y los esclavos.

“Radio Martí, Televisión Martí y otras formas sofisticadas de agresión mediática son insultos al nombre del Apóstol de la Independencia, con lo que tratan de humillar al pueblo cubano y destruir su resistencia.

Un diluvio de discursos y mentiras se enfilan contra Cuba. Habla McCain, candidato de Bush a la Presidencia del imperio; habla el propio Bush. ¿Contra quién? Contra Martí. ¿En nombre de quién? De Martí.”

“Bush descubre que el sistema económico y político de su imperio no puede competir en servicios vitales, como la salud y la educación, con la Cuba agredida y bloqueada durante casi 50 años. Todo el mundo conoce que la especialidad de Estados Unidos en materia de educación es el robo de cerebros.”

“La poderosa potencia del norte fue siempre hostil a nuestra lucha, pues desde hacía mucho tiempo le había asignado el destino manifiesto de formar parte de su territorio en plena expansión.

“… en Estados Unidos hay cinco prisioneros cubanos hoy, alejados uno del otro por miles de kilómetros.  No cuentan con zona alguna a la que pudieran calificar irónicamente como “Hanoi Hilton”.  Sus sufrimientos y la injusticia de que son víctimas serán conocidos por el mundo,  no le quepa la menor duda.”