“No puede haber patria si no es una patria para todos, como la quería Martí, porque Martí no empleó el concepto con sentido marxista, pero sí con un profundo sentido de justicia y de igualdad entre los hombres cuando hablaba de la patria de todos y para el bien de todos. ¿Qué significa el bien de todos? ¿Acaso el bien de los latifundistas, de los terratenientes, de los grandes ricos, de los grandes magnates y nada para el hombre humilde, el hombre del pueblo?

“¿Qué es América Latina hoy? Un conjunto de Estados balcanizados y subdesarrollados. En las raíces de nuestra historia, no solo cubana, sino latinoamericana, hace mucho tiempo, hace casi 200 años se debatieron estas ideas, y hace 100 años el más grande pensador político de este continente, sin discusión de ninguna índole, Martí, vio con una claridad meridiana que hacía falta dirigir la guerra de una forma determinada, a partir de la experiencia histórica, y que hacía falta una unidad muy sólida, que hacía falta un partido para dirigir la revolución.

“Martí vio cómo las fracciones y las divisiones habían dado al traste con la primera guerra de independencia. Lo dijo y lo repitió muchas veces, y todo su esfuerzo fue para que la nueva guerra de independencia estuviera organizada sobre otras bases. Martí […] tuvo otra concepción de la forma de dirigir la guerra y de la organización del país durante la guerra, y un partido para dirigir la guerra, dirigir la revolución.”

Martí fue el que más se preocupó por los niños, el que más se preocupó por la educación y el que más deseó convertir las fortalezas en escuelas. […]”

 

“[…] fue en el transcurso del presente siglo cuando nuestro pueblo pudo ir, paso a paso, conociendo aquella filosofía política, aquel pensamiento profundamente humano de nuestro Apóstol, y para que se vea el valor de las ideas y la verdad de aquel pensamiento que decía que “trincheras de ideas valían más que trincheras de piedra”; esas ideas, influyendo sobre nuestro pueblo en la medida en que se iban divulgando […]"

“El rostro ceñudo de Martí y la mirada fulminante de Maceo señalan a cada cubano el duro camino del deber y no de qué lado se vive mejor. Sobre estas ideas hay mucho que leer y meditar.”

“Lo primero que los líderes de la Revolución Cubana aprendimos de Martí fue creer y actuar en nombre de una organización fundada para llevar a cabo una revolución. [...] Ningún otro país pequeño y bloqueado como el nuestro habría sido capaz de resistir tanto tiempo, a base de ambición, vanidad, engaño o abusos de autoridad, un poder como el de su vecino. Afirmarlo constituye un insulto a la inteligencia de nuestro heroico pueblo.” 

“Los medios más sofisticados desarrollados por la tecnología, utilizados para matar seres humanos y someter a los pueblos o exterminarlos;  la siembra masiva  de reflejos condicionados en la mente;  el consumismo y todos los recursos disponibles, se emplean hoy contra los venezolanos, pretendiendo hacer trizas las ideas de Bolívar y Martí.”