“[...] no hay mejor táctica, ni mejor estrategia que luchar con armas limpias y que luchar con la verdad, porque esas son las únicas armas que inspiran confianza, son las únicas armas que inspiran fe, son las únicas armas que inspiran seguridad, dignidad, moral”.
“Es por ello que, con una elevada moral y una confianza extraordinaria en nuestro pueblo, en su capacidad de hospitalidad, su capacidad de organización, sus recursos científicos y humanos, su tradicional espíritu hospitalario y su hermosa tradición de respeto a cuantos atletas visitan a nuestro país, Cuba puede organizar con la más alta calidad y eficiencia unos juegos olímpicos”.
“La conducta y las acciones de respuesta de Cuba frente a las provocaciones del imperio serán absolutamente pacíficas, pero golpearemos con toda la fuerza de nuestra moral y estaremos dispuestos a derramar hasta la última gota de sangre ante cualquier agresión bélica del imperio revuelto y brutal que nos amenaza. Nadie olvide un instante aquella grandiosa promesa del Titán de Bronce: quien intente apoderarse de Cuba recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre si no perece en la contienda.”
“La interpretación del Himno el 20 de octubre coincide con el hecho de armas con el que la Revolución alcanza la primera y más importante victoria sobre las tropas coloniales españolas. La capitulación de Bayamo y la entrada victoriosa de Céspedes, suponen la culminación del acto de rebeldía iniciado el 10 de octubre en el ingenio "La Demajagua", que marcó un viraje en la historia del país e hizo nacer, sobre los escombros de los primeros reductos coloniales, la nación cubana”.
"La Ley de Ajuste será, para los que aspiren a emigrar de una u otra forma, un importante e irrebatible argumento moral. En todas partes habrá personas que siempre se arriesgarán a perder la vida para emigrar ilegalmente, pero lo que nunca tendrá justificación es que se les estimule a hacerlo. Tal hecho constituye un crimen de lesa humanidad, un abominable desprecio por la vida humana".
“(...) Nicolás Maduro, un hombre de pura estirpe obrera, modesto, honrado y pobre, que nunca aspiró a cargo alguno y hoy se entrega a cumplir el deber que puso en sus manos el inolvidable Hugo Chávez, líder de la Revolución Bolivariana, cuando el azar de la vida le impidió seguir dedicando cada minuto, cada segundo, a lo que hoy constituye el más noble sueño de la humanidad. Maduro ha demostrado el talento, integridad y energía que el gran líder supuso en él”.
"Ningún pueblo se hace revolucionario por la fuerza. Quienes siembran ideas no necesitan jamás reprimir al pueblo. Las armas, en manos de ese mismo pueblo, son para luchar contra los que desde el exterior intenten arrebatarle sus conquistas".
"Una revolución solo puede ser hija de la cultura y las ideas".
"Este país puede autodestruirse por sí mismo; esta Revolución puede destruirse, los que no pueden destruirla hoy son ellos; nosotros sí, nosotros podemos destruirla, y sería culpa nuestra".
“Nos defiende la fuerza de nuestro prestigio y nuestro ejemplo, el acero indestructible de la justicia de nuestra causa, el fuego inapagable de nuestra verdad y nuestra moral, la doble e inexpugnable trinchera de piedra y de ideas que hemos erigido.”