“Ningún hombre puede estar por encima del Partido; la voluntad de ningún ciudadano ha de prevalecer jamás sobre la de millones de sus compatriotas; ningún revolucionario es más importante que la Revolución”.

“Nuestro Partido educará a las masas, nuestro Partido educará a sus militantes. Entiéndase bien: ¡Nuestro Partido! ¡Ningún otro partido, sino nuestro Partido y su Comité Central!”

“Nuestro Partido y nuestras organizaciones de masas, y nuestro pueblo revolucionario, tienen que estar preparados para todas las fases, ¡para todas las fases! Solo convencidos de esto, solo sabiendo esto —y por eso es que podemos llamarnos un pueblo invencible”.

“Nosotros en nuestro país, nuestro Partido educa al pueblo en un profundo sentimiento internacionalista. Le señalamos primero que nada que somos parte de la humanidad, y que nuestro deber será luchar y apoyar a aquellos pueblos que luchan contra el colonialismo y contra el imperialismo.”

“Cualquiera comprende el sentido del esfuerzo de nuestro Partido y de nuestro Estado, en qué dirección se dirige; qué significa el perfeccionamiento, para qué es el perfeccionamiento. Simplemente para fortalecer a la Revolución, para fortalecer el Partido, para fortalecer nuestras instituciones, para fortalecer la Asamblea Nacional, para fortalecer nuestras organizaciones de masas. ¡Es para ser más fuertes, no para rendirnos!”

“Hoy se habla de Cuba como una realidad inconmovible, y cada vez más inconmovible. Es el premio de la lucha y de la resistencia, es el premio de la creciente eficiencia de nuestro pueblo, es el premio de la sabia dirección de nuestro Partido, y cada día que pase será a favor de nosotros”.

“El partido es la fuerza espiritual, es la fuerza moral, la sabiduría y la ciencia de la dirección del proceso revolucionario”.

“El Partido es la organización que debe estar en todos los frentes, rectificando todo lo que esté mal hecho, arreglando todo lo que pueda arreglarse, o explicando todo lo que no pueda resolverse”.

“La Revolución cada día se consolida más. Con los pasos nuevos la Revolución se institucionalizará cada día más, su marcha y su camino estarán cada vez más seguros, su dirección será cada vez más indestructible, porque no será la dirección de un hombre sino la dirección de un Partido. ¡Y un hombre puede ser muerto, un Partido no!”

"Debemos decir aquí, de una vez y por todas, que no necesitamos más que un partido, de la misma forma que Martí no necesitó más que un partido para hacer la lucha por la independencia de Cuba".