“Cuba no estaría donde está, ni nuestra patria ocuparía el lugar que hoy ocupa en el concepto de los demás pueblos del mundo, si detrás de la patria, si detrás de la bandera soberana de la patria, si detrás de la Revolución no estuviera el pueblo, si detrás de esta Revolución no estuviera este pueblo”.

“(…) para mí lo más sagrado que hay es el pensamiento del hombre, su derecho a pensar libremente y a crecer en una religión o en otra, señores, es una conquista de nuestra Patria el principio de la libertad de culto y el respeto a todas las religiones, a todas las creencias, a todas las ideas, a todos los credos; esta es precisamente nuestra posición democrática (…)”

“Nosotros no somos una potencia mundial, somos un pequeño país y estamos dispuestos a hacer nuestra contribución a la paz; pero lo que nunca, jamás, renunciaremos es a nuestros principios, nunca, jamás, renunciaremos a nuestra dignidad, nunca, jamás, renunciaremos a nuestra ideología, a nuestra independencia”.

“La Revolución tiene que ocuparse de la educación física y del deporte como una cuestión fundamental para el país” (…) “Sin revolución no se habría podido soñar siquiera con empezar a desarrollar en nuestra patria un gran movimiento deportivo”.

“Que cada nueva generación esté más preparada para los grandes desafíos del futuro que esperan a nuestra Patria y a toda la humanidad, es el más profundo anhelo de todos los revolucionarios cubanos. Cada minuto de sus vidas han de tener presente la gran responsabilidad que la Patria y la Revolución pone en ustedes: de inmediato, estudiar con esmero y cumplir con honor el deber”.

“General Antonio Maceo, los cubanos de hoy, educados en tu inmortal ejemplo, habrían compartido contigo el honor de estar junto a ti el día glorioso que le respondiste al representante del poder colonial español: No queremos paz sin independencia”.

"Gracias a que hay un sentimiento que se llama amor a la patria, somos fuertes; gracias a que hay un sentimiento de amor a los semejantes y de solidaridad de todos para con todos, somos fuertes; gracias a que hay un estado mental que se llama conciencia revolucionaria, somos fuertes".

“No tememos dialogar; no necesitamos inventar enemigos; no tememos al debate de ideas; creemos en nuestras convicciones y con ellas hemos sabido defender y seguiremos defendiendo nuestra Patria”.

“Todos sabemos lo que preparaban los imperialistas a nuestra patria; todos sabemos lo que habría ocurrido en este país si los mercenarios no hubiesen sido derrotados en menos de 72 horas; todos sabemos que había un "gobierno" constituido, esperando en Miami para trasladarse a Girón, y pedir inmediatamente la intervención de la OEA y la intervención de Estados Unidos”.

"Después de este largo trecho que ha andado la república, nos imaginamos aquellos hombres que hace más de medio siglo concibieron para su patria grandes realizaciones, por las cuales ellos se decidieron a entregarlo todo. ¿Qué cruzaba por la mente de aquellos revolucionarios? ¡Cuántas esperanzas!  ¡Cuántos sueños de felicidad para su país!  Cuántas ilusiones, sin pensar quizás en lo lejos que estaban de realizarse todavía, porque la patria plenamente libre, la república absolutamente independiente y soberana, el pueblo dueño de sus propios destinos, fue un sueño de aquel día”.