"¡Que se nos deje trabajar en paz! Más que las armas, preferimos emplear los instrumentos de trabajo. No queremos matar y destruir, sino crear. A nuestro pueblo no lo dejan crear, y constantemente lo obligan a movilizarse, a ponerse en pie de guerra, a defenderse, a prepararse. Porque lo obligan, no porque nosotros deseemos esa política. Es una política impuesta por los agresores contra nuestro país. Y lo que quiere nuestro país es trabajar, lo que quiere es desarrollar sus recursos, desarrollar su pueblo, llevar adelante su trabajo pacífico".
" (...) ¿Puede alguien extrañarse de que la Conferencia se viera obligada, por razones que no surgen de ningún prejuicio político sino del análisis objetivo de los hechos, a señalar que la política de los Estados Unidos desempeña un papel fundamental para impedir el establecimiento de una paz justa y completa en la región al alinearse con Israel, apoyarlo y trabajar por obtener soluciones parciales favorables a los objetivos sionistas y garantizar los frutos de la agresión israelí a costa del pueblo árabe de Palestina y de la nación árabe?"
" La base de la paz justa en la región comienza por la retirada total e incondicional de Israel de todos los territorios árabes ocupados y supone para el pueblo palestino la devolución de todos sus territorios ocupados y la recuperación de sus derechos nacionales inalienables, incluido el derecho de retorno a su patria, a la libre determinación y al establecimiento de un Estado Independiente en Palestina, de conformidad con la Resolución 3236 de la Asamblea General.
"(...) así, al iniciar la situación de África, y después de apreciar el avance registrado de la lucha de los pueblos africanos para su emancipación, los jefes de Estado o de Gobierno subrayaron como problema fundamental de la región, la necesidad de erradicar del continente, y en especial de Africa Meridional, el colonialismo, el racismo, la discriminación racial y el apartheid."
"¿Por qué los racistas rhodesianos y sudafricanos pueden bombardear casi a diario, impunemente, a Mozambique, Zambia, Angola, Bostwana, asesinando a miles y miles de refugiados y a los propios ciudadanos de esos países? ¿Por qué los agresores sionistas pueden igualmente bombardear a diario los campamentos de refugiados palestinos y las poblaciones del Líbano? ¿Quién les ha dado ese derecho? ¿Quién les ha dado ese poder? ¿Por qué pueden usar las armas más sofisticadas de destrucción y muerte? ¿Quiénes las suministran?
"Sudáfrica misma constituye el más bochornoso baldón para los pueblos del mundo. La dignidad humana se tiene que sentir ofendida por ese repugnante reducto del espíritu nazi-fascista que subsiste en el cono sur de África, donde 20 000 000 de africanos son oprimidos, explotados, discriminados y reprimidos por un puñado de fascistas. ¿Quién engendró semejante régimen? ¿Quiénes lo apoyan? Se dice que los racistas sudafricanos pueden incluso construir bombas atómicas. ¿Contra quién podrán usarlas? ¿Contra los guetos negros de Petroria?
"Cito en primer término al sufrido y valeroso pueblo palestino. Ningún despojo más brutal de los derechos a la paz y existencia de un pueblo se ha cometido en este siglo. Entiéndase bien que no somos fanáticos. El movimiento revolucionario se educó siempre en el odio a la discriminación racial y los pogromos de cualquier tipo, y desde el fondo de nuestras almas, repudiamos con todas nuestras fuerzas la despiadada persecución y el genocidio que en su tiempo desató el nazismo contra el pueblo hebreo.
"(…) jamás se ha empleado un soldado, un policía o un bombero contra el pueblo. Porque el pueblo es la Revolución, y el pueblo con su inmenso poder se defiende a sí mismo, ¡Qué distinto el panorama que vemos en el ámbito de América y en gran parte del mundo, con obreros, campesinos, estudiantes y luchadores por los derechos civiles y por la paz, constantemente apaleados por la fuerza pública y reprimidos con perros, gases lacrimógenos, carros de bomberos, etcétera!"
"¿El mundo capitalista no nos muestra acaso, constantemente, la prueba de lo que allí sucede?"
"Nosotros no somos obstáculos a una solución de paz, a una verdadera solución de paz. Nosotros no somos un pueblo guerrero ni un pueblo belicista. Somos un pueblo pacífico, pero ser pacífico no quiere decir dejarse atropellar, ni mucho menos, porque cuando el atropello viene somos todo lo guerrero que necesitemos ser para defendernos. ¡Y los hechos lo han demostrado! Nosotros no seremos obstáculo nunca a una verdadera solución de paz."
"La batalla por la paz y la integridad de Iraq es una batalla política y no militar. Si la verdad puede ser asegurada, si la mentira puede ser vencida, la paz en la región aún puede salvarse, con beneficio incluso para el propio pueblo de Estados Unidos. En esa guerra sólo ganarían los productores de armas o los que albergan el imposible sueño de que 6.300 millones de seres humanos, hambrientos y pobres en su inmensa mayoría, puedan gobernarse por la fuerza."