“Los problemas de África y del Medio Oriente se han convertido en el centro de la situación internacional de nuestros días y sus decisiones no solo influirán en el problema de la distensión internacional, que es el foco de las preocupaciones universales, sino que además determinarán el destino de los pueblos africanos, del pueblo árabe de Palestina y con ello el rumbo de la lucha de los países que en Asia, África y América Latina combaten por lograr consolidar y desarrollar sus independencias nacionales, e incorporarse a plenitud de igualdad y de derechos en el torrente de progreso que cond

“¿Por qué los agresores sionistas pueden igualmente bombardear a diario los campamentos de refugiados palestinos y las poblaciones del Líbano? ¿Quién les ha dado ese derecho? ¿Quién les ha dado ese poder? ¿Por qué pueden usar las armas más sofisticadas de destrucción y muerte? ¿Quiénes las suministran? ¿No vemos acaso en ello una prueba irrefutable del papel agresivo del imperialismo y el tipo de orden y paz que desean para nuestros pueblos? ¿O es que cuando se mata un niño, un anciano, una mujer, un adulto negro, un palestino, un libanés, no se comete un crimen?

“Los hombres y los pueblos no se resignarán a la autodestrucción, ni a la opresión. Sabrán conquistar la paz y sabrán a la vez conquistar la libertad.”

“No queremos lucha, no queremos guerra. No tenemos que hacer papel de valientes; creo que ni ellos mismos dudan del valor de nuestro pueblo. Queremos paz, y vuelvo a repetir la idea: trabajaremos por la paz hasta el límite de lo que admiten el honor y la dignidad de nuestro país, y nuestro sentido de responsabilidad, porque no queremos una victoria como la de Girón, ni cien victorias como la de Girón.

“En Nicaragua hay una revolución popular, en primer lugar, una revolución popular cuya fuerza fundamental se basa en los obreros, los campesinos, los estudiantes y las capas medias de la población. Ahora, esa revolución popular dirige el proceso, planifica el proceso, para hacer en cada momento lo que en cada momento deba hacerse”.

“Esperamos que no se repitan contra Nicaragua las aventuras imperialistas de intervención y de impulso a la contrarrevolución. Claro está, no podemos hacernos ilusiones. No vamos a pensar que la reacción va a dejar en paz a la Revolución nicaragüense, no obstante su magnanimidad, su espíritu amplio, sus propósitos democráticos”.

“Hoy el imperialismo se esfuerza por contrarrestar esta situación y maniobra pérfidamente para dividir a los países árabes, aislar al valeroso pueblo sirio, burlar los derechos de los palestinos y aumentar su presencia e influencia en el Medio Oriente, a fin de imponer las condiciones onerosas de paz que más convenga a sus intereses y a los de sus aliados en la agresión contra los pueblos árabes”.

“Cualquier gobierno del mundo está obligado a respetar el derecho a la vida de cualquier nación y del conjunto de todos los pueblos del planeta”.

“Los pueblos están en el deber de exigir a los líderes políticos su derecho a vivir. Cuando la vida de su especie, de su pueblo y de sus seres más queridos corren semejante riesgo, nadie puede darse el lujo de ser indiferente, ni se puede perder un minuto en exigir el respeto a ese derecho; mañana sería demasiado tarde”.

“(…) el Movimiento de Países No Alineados ha vuelto a ser una fuerza efectiva en la arena internacional de nuestro tiempo. Este Movimiento es hoy más necesario que nunca. Si antes nos esforzábamos por ocupar un lugar digno en medio de la lucha entre dos superpotencias, hoy nos debatimos entre el riesgo del hegemonismo unipolar, y la única forma posible, soportable y aceptable de sobrevivir: la existencia de un mundo multilateral, donde la paz, la libertad, el desarrollo y el progreso puedan tener lugar para todos. Nuestros pueblos así lo necesitan. No podemos defraudarlos”.