“Los nuevos conocimientos no están en manos de los pueblos pobres, que en la actualidad integran las tres cuartas partes de la población mundial. Están en manos de un grupo privilegiado de potencias capitalistas ricas y desarrolladas, asociadas al imperio más poderoso que existió jamás, construido sobre las bases de una economía globalizada, regida por las propias leyes del capitalismo que Marx describió y desmenuzó a fondo. Hoy, que la humanidad sufre todavía esas realidades en virtud de la propia dialéctica de los acontecimientos, debemos hacer frente a esos peligros”.
“En este momento la humanidad está enfrentando problemas serios y sin precedentes. Lo peor es que en gran parte las soluciones dependerán de los países más ricos y desarrollados, quienes llegarán a una situación que realmente no están en condiciones de enfrentar sin que se les derrumbe el mundo que han estado tratando de moldear en favor de sus intereses egoístas, y que inevitablemente conduce al desastre”.
“En Haití se pondrá a prueba cuánto puede durar el espíritu de cooperación, antes de que el egoísmo, el chovinismo, los intereses mezquinos y el desprecio por otras naciones prevalezcan”.
“Lo que convierte en histórico a un Presidente que ha sido capaz de llegar por sus méritos a ese cargo, no es la persona, sino la necesidad de él en un momento determinado de la historia de su país”.
“Nadie puede decir que tiene toda la verdad; nadie puede declarar hoy, en medio de la enorme complejidad del mundo, que tiene toda la verdad. Nosotros tenemos nuestras verdades aquí, surgidas de nuestra experiencia, aplicables a nuestras condiciones: y tenemos nuestras deducciones y nuestras conclusiones; pero nunca hemos pretendido ser catedráticos, nunca hemos pretendido ser monopolizadores de las verdades revolucionarias”.
“Tiene hoy el pueblo la paz como la quería: una paz sin dictadura, una paz sin crimen, una paz sin censura, una paz sin persecución”.
“El imperialismo siempre reservará varias cartas para doblegar a nuestra isla aunque tenga que despoblarla, privándola de hombres y mujeres jóvenes, ofreciéndole migajas de los bienes y recursos naturales que saquea al mundo”.
“A lo largo de la historia, hasta hace apenas un siglo y medio, y antes de que las máquinas y robots, a un costo mínimo de energías, se ocuparan de nuestras modestas tareas, no existían ninguno de los fenómenos que hoy conmueven a la humanidad y rigen inexorablemente a cada una de las personas: hombres o mujeres, niños y ancianos, jóvenes y adultos, agricultores y obreros fabriles, manuales o intelectuales”.
“Las naciones más ricas tratarán de lanzar sobre las más pobres el peso de la carga para salvar la especie humana. Debe exigírseles el máximo de sacrificio a los más ricos, un máximo de racionalidad para el empleo de los recursos, y un máximo de justicia para la especie humana”.
“Cada día nuestro pueblo será poseedor de una mayor experiencia y cultura en muchos campos. Ante todo, debe ser ejemplo de justicia social plena cada vez más perfecta y profunda, y compartir con el mundo su experiencia. Nuestra fuerza estará en las ideas, y la fuerza de las ideas estará por encima de todo en el ejemplo”.