"Si existiera ahora la relación de intercambio que como ya mencioné había en 1960, no tendríamos muchos de los problemas actuales, aunque se haya derrumbado el campo socialista. El golpe más fuerte lo recibimos porque al menos con el campo socialista, con la URSS, habíamos mantenido aquella relación de intercambio entre petróleo y azúcar que había en 1960.
"No puedo olvidar que, a raíz del golpe de Estado de abril de 2002, la consigna respecto a nuestro país de los que asaltaron el poder fue: “ni una gota más de petróleo para Cuba”. Nos convertimos en un motivo adicional para que el imperialismo tratara de hacer estallar la economía de Venezuela, aunque de hecho era lo que se proponían hacer desde que Chávez prestó juramento de su cargo como Presidente sobre la moribunda Constitución de la IV República, que más tarde de forma legal y democrática transformó en la V República."
“En la actualidad, Estados Unidos y Europa compiten entre sí y contra sí por el petróleo, las materias primas esenciales y los mercados, a lo que se suma ahora el pretexto de la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado que ellos mismos han creado con las voraces e insaciables sociedades de consumo. Dos lobos hambrientos disfrazados de abuelitas buenas, y una Caperucita Roja.”
“El simple intercambio, cada vez más desigual, aplasta a las economías de muchos países de Latinoamérica. Algunos en África son productores de petróleo; otros, de café y cacao; unos atraen como la miel el capital de las transnacionales; otros, la deuda y sus altos intereses; y todos sufren el azote del precio creciente de los alimentos.”
“La Europa que [...], es la misma que apoyó la guerra contra Serbia, la conquista por Estados Unidos del petróleo de Iraq, los conflictos religiosos en el Cercano y Medio Oriente, las cárceles y aterrizajes secretos, y los planes de torturas horrendas y asesinatos fraguados por Bush.
“...Las técnicas de exploración (...) que nosotros disponemos ahora para buscar nuestro petróleo no se parecen, son incomparablemente mejores y más modernas que las que teníamos hace 30 años; las máquinas de perforar ahora son mucho más eficientes, más rápidas, más profundas, y son capaces de trabajar verticalmente o en un plano inclinado, volver a profundizar o cambiar de dirección, son cosas que ni soñadas entonces...”