“El pueblo de Cuba, si le tocan la fibra patriótica, si le tocan la sensibilidad patriótica, responderá como un solo hombre, dispuesto a los sacrificios que sean necesarios, porque no en balde en nuestro himno se dice que: “En cadenas vivir, es vivir en oprobios y afrentas sumidos””.

“El pueblo de Cuba no volverá a temblar jamás, el pueblo de Cuba no volverá a tener miedo ante nada ni ante nadie, ni ante las bombas, ni ante los criminales, ni ante las armas que puedan usar contra nuestro pueblo, y nuestro pueblo marchará sin temblar y sin miedo a los sacrificios que sean necesarios”.

“Esta libertad de que goza nuestro pueblo no se la dejará volver a arrebatar jamás, estos ideales y estos sueños y estas realidades no podrán arrebatárselas jamás al pueblo de Cuba”.

“Solamente una gran causa y solamente un gran ideal es capaz de reunir al pueblo así”.

“Por primera vez en nuestra historia el pueblo se siente dueño de sus propios destinos; por primera vez en nuestra historia, el pueblo está viendo realizar aquellas cosas por las cuales ha estado clamando puede decirse que desde hace más de un siglo, y como el pueblo está consciente de esa batalla, del minuto que está viviendo”.

“En nuestros corazones no hay odio hacia el norteamericano, como no hay temor hacia los poderosos, como no hay temor a los que han querido destruirnos, y sabremos ser amigos con la misma dignidad con que hemos defendido nuestra causa, nuestra justicia, nuestra Revolución”.

 

“Cuando no existe la razón, cómo cualquier mentira, cualquier argumento disparatado se utiliza para justificar lo injustificable”.

“Hay que cultivar valores, no queda otra alternativa, dentro del máximo de libertad, porque los valores auténticos son aquellos que se practican en medio de la mayor libertad del mundo”.

“A nuestro país, en su condición de Estado revolucionario, le resulta posible consagrar una gran parte de la batalla a esa lucha por el futuro, a esa lucha contra la globalización neoliberal que nos aplasta a todos y que amenaza con aplastarnos a todos. No es la lucha contra la globalización como fenómeno inexorable; es la lucha por una globalización humana y una globalización justa”.

“Luchar por el futuro no significa dejar de hacer todos los días lo que deba hacerse por el presente, no hay que confundir jamás una idea con la otra”.