“[...] Si no se crea un pensamiento, si no se crea una conciencia, nada será posible [...]”.

“[...] la muralla no hay que hacerla alrededor de la isla; la defensa, la verdadera defensa, hay que hacerla en la conciencia y en la dignidad de cada cubano”.

“[...] El camino, a nuestro juicio, no es crear conciencia con el dinero o con la riqueza, sino crear riqueza con la conciencia y cada vez más riquezas colectivas con más conciencia colectiva [...]”.

“[...] la intriga vale tanto cuanto sea capaz de confundir, las campañas contrarrevolucionarias importan tanto cuanto sean capaces de confundir y desorientar; y mientras mayor sea la conciencia del pueblo, menos vale una mentira [...]”.

“[...] los que hacen concesiones, los que claudican, los que se ablandan, los que traicionan, esos nunca llegan a ninguna parte”.

“[...] siempre será mil veces preferible la autocrítica a la autocomplacencia. ¡Y siempre será preferible la autohumillación al autoelogio!”

"La guerra de todo el pueblo significa que, para conquistar nuestro territorio y ocupar nuestro suelo, las fuerzas imperiales tendrían que luchar contra millones de personas y tendrían que pagar con cientos de miles e incluso millones de vidas el intento de conquistar nuestra tierra, de aplastar nuestra libertad, nuestra independencia y nuestra Revolución, sin alcanzar a conseguirlo jamás".

"Un pueblo culto, rebelde, de valientes y héroes, como el pueblo cubano, no podría ser gobernado por la fuerza ni habría fuerza con que gobernarlo, porque él es la fuerza".