"Nosotros estamos aquí representando hoy no los intereses personales, sino los intereses del pueblo; no el orgullo y la dignidad personal, sino el orgullo y la dignidad de nuestro pueblo.  Tienen que respetarnos todos los pueblos del mundo.  Tienen que respetarlos a ustedes y a nosotros, porque representamos a nuestro pueblo, y como representante de nuestro pueblo tienen que respetarnos, porque cuando vienen a hablar con nosotros no vienen a hablar con un ladrón, no vienen a hablar con un traidor, no vienen a hablar con un mercenario:  vienen a hablar con los representantes d

"Yo no hice revolución para ser ministro; yo no hice revolución para ostentar cargos.  Yo hice la revolución, yo inicié esta lucha revolucionaria, convoqué al pueblo a la lucha, logré el respaldo del pueblo y junto con el pueblo se hizo esta Revolución, primero, para derrocar la tiranía y, después, para hacer justicia.  Los cargos no me importan".

“Cuba es uno de los países del mundo más limpios de droga. En nuestro país ese desastroso fenómeno no constituye un problema para la sociedad. Las leyes vigentes sancionan con severidad toda actividad relacionada con el tráfico internacional de drogas, y estamos considerando la posibilidad de poner en vigor leyes aún más severas”.

“¡Qué triunfo de la cultura, qué maravilloso triunfo del pensamiento, qué prometedor porvenir para nuestro país! ¡Porque un país tiene porvenir en la misma medida en que su pueblo trabajador sea capaz, en la misma medida en que los conocimientos de la técnica y de la ciencia estén al alcance de los trabajadores!”

“(…) nuestra clase obrera responde con entusiasmo y con firmeza crecientes a las tareas de la Revolución, esta Revolución obrera, esta Revolución cuya única razón de ser son los trabajadores, y esta Revolución de los trabajadores, por los trabajadores y para los trabajadores”.

“A lo largo de la historia, casi todas las acciones por alcanzar la independencia nacional, incluidas las del pueblo norteamericano, se llevaron a cabo mediante el empleo de las armas, y nadie cuestionó ni podría cuestionar jamás ese derecho. Pero el empleo intencionado de las armas para matar a personas inocentes como método de lucha es absolutamente condenable y debe ser erradicado como algo indigno e inhumano, tan repugnante como el terrorismo histórico de los estados opresores”.

“El terror fue siempre instrumento de los peores enemigos de la humanidad para aplastar y reprimir la lucha de los pueblos por su liberación. No puede ser nunca instrumento de una causa verdaderamente noble y justa”.

“Los pueblos tienen que luchar para proteger no ya su economía, sus derechos; tienen que luchar para defender su propia supervivencia”.

"Hay que levantar el espíritu de lucha de los pueblos, su voluntad de resistir; hay que hacerlos tomar conciencia de que tienen que irse preparando para nuevos conceptos, una nueva concepción del mundo, un nuevo orden económico mundial verdaderamente justo, que es lo que debe resultar de la lucha de los pueblos".

“Si se concibe el bienestar del hombre como la suma de las riquezas materiales necesarias para una vida material decorosa, que se sabe en qué consisten, y la creación ilimitada de riquezas culturales y espirituales, pienso que esa es la única concepción que pueda abrirse paso hacia la idea racional de cómo debe ser el mundo del futuro”.