“No somos pueblo que nos quejemos, no somos ni podemos ser pueblo jamás que vayamos a expresar una queja; somos un pueblo demasiado digno para quejarnos”.
“Nada enseña tanto como una revolución, nada enseña tanto como este choque de intereses; los intereses de las grandes masas de un pueblo, los intereses de las grandes mayorías de un país, de esa mayoría que sabe por qué debe luchar”.
“Un pueblo con mucha mayor cultura científica y cultura técnica, con mucho mayor desarrollo económico, con mucha más conciencia todavía, y mucha más cultura política, cumpla el papel que le corresponde en América Latina, cumpla el papel que le corresponda del otro lado del Atlántico, y cumpla el papel que le corresponde en el movimiento de liberación, cumpla el papel que le corresponde con los países de Asia, de África y de América Latina”.
"La fuerza no está en la mentira ni en la demagogia, sino en la sinceridad, la verdad y la conciencia. Las armas además las tiene el pueblo y con ellas defiende la revolución".
“Los imperialistas intentan ridículamente presentar a nuestro país como régimen de fuerza. Efectivamente hay fuerza, pero la fuerza no está en las armas, ni en las leyes, ni en las instituciones del Estado; están en el pueblo, en las masas, en las convicciones revolucionarias y en la cultura política de cada ciudadano”.
“Los imperialistas intentan ridículamente presentar a nuestro país como régimen de fuerza. Efectivamente hay fuerza, pero la fuerza no está en las armas, ni en las leyes, ni en las instituciones del Estado; están en el pueblo, en las masas, en las convicciones revolucionarias y en la cultura política de cada ciudadano”.
“Creo que nuestro pueblo revolucionario, entusiasta, inteligente, optimista, cree en sí mismo, y nosotros los dirigentes debemos creer en el pueblo y creer en los hombres, y saber todo el caudal de energía moral y todo el caudal de bondad y de generosidad que se puede encerrar en el corazón humano, y hacer todo lo que sea necesario para que las mejores virtudes del hombre se desarrollen, y todo lo necesario para que los sentimientos egoístas del hombre desaparezcan”.
“(…) Porque este pueblo que emergió de aquel pasado, donde ni siquiera existían condiciones para que el hombre pudiera sentirse respetado y respetarse a sí mismo, donde el patriotismo estaba casi olvidado, es el mismo pueblo que hoy, al cabo de 25 años, sus hijas y sus hijos, en número de miles, decenas de miles, cientos de miles, y aun millones, expresan sin vacilación su disposición a cumplir cualquier misión internacionalista, y no solo la expresan de palabra, sino de hecho, como lo ha mostrado la historia de estos años”.
“Como ustedes saben, hay muchas mujeres en las Milicias de Tropas Territoriales, porque la Revolución la tiene que defender todo el pueblo, de todas las edades: jóvenes, viejos y niños, hombres, mujeres.”
“¡Los que luchan y trabajan por el pueblo, tienen pueblo! ¡Y el pueblo los defenderá en cualquier circunstancia y a cualquier precio, lo mismo sea uno que mil! Esto no se mide por números. La moral no se mide por cantidad: es cualitativa; los principios no se miden por fracciones: son cualitativos también y son un todo. ¡Nosotros defenderemos el derecho de cien pescadores, de diez pescadores, de un pescador, al precio que sea necesario!”