“¿Y qué enseña la Revolución Cubana? Que la revolución es posible, que los pueblos pueden hacerla, que en el mundo contemporáneo no hay fuerzas capaces de impedir el movimiento de liberación de los pueblos”.
“Hombres puede haber en el mundo que no sepan o no entiendan lo que la solidaridad significó, cuando mortales peligros acechaban la vida de un pueblo entero; cuando la lucha y los sacrificios de generaciones completas amenazaban perderse; cuando sombrío porvenir de esclavitud y muerte eran alternativa cierta a una esperanza legítima de libertad y paz.
“Ante los graves problemas económicos del mundo actual, la carrera armamentista constituye más que nunca un lujo, un despilfarro, una insensatez y un crimen, que conspira contra las más apremiantes necesidades de los pueblos”.
“Vivimos en un mundo donde la integración se ha convertido en la única alternativa posible para cualquier pueblo que aspire al desarrollo material y científico, y a ocupar un lugar digno en el futuro”.
"Hemos sido los primeros en emprender un camino propio, en emprender un camino libre".
"Los que no tienen pueblo, (...) buscan los ejércitos para apoderarse por la fuerza de poder".
"Lo que garantiza la Revolución, lo que hace que la Revolución se sienta segura, es la convicción de que el pueblo de Cuba es un pueblo invencible".
"Todas las batallas las hemos librado siempre y las hemos ganado con el apoyo del pueblo".
“¡La más extraordinaria consecuencia de esta Revolución es la increíble conciencia revolucionaria que ha desarrollado en el pueblo!”
“Para la Revolución una obra no la hacen los gobernantes, la hace el pueblo. Y el pueblo trabaja sin detenerse a contemplar lo que se ha hecho, sino pensando en lo que todavía falta por hacer.”