“De ese espíritu que se ve en los pueblos en los momentos de heroísmo, en la guerra: un espíritu de proletarios realmente, de ese tipo de obrero que nuestro Partido desea para nutrir sus filas, y que nuestra Revolución tanto necesita”.
“Albergo la convicción de que venceremos todas las dificultades, las viejas y las nuevas; que seremos capaces de seguir luchando, de resistir y de vencer a ese poderoso que antes era dueño de todo y al que no le permitiremos jamás que vuelva a ser dueño de todo ni de una parte, al que jamás le permitiremos que vuelva a ser dueño de nuestro pueblo”.
“Si patria es humanidad, como sentenció Martí, somos ciudadanos del mundo y hermanos de todos los pueblos del planeta”.
"Creían que nos aplastarían, que nos arrodillaríamos, que nos vencerían, con ese desprecio de que ellos hacen gala cuando miran hacia el sur, hacia los pueblos de América Latina. Y han transcurrido ya unos cuantos años, y en vez de un pueblo arrodillado encuentran cada vez un pueblo más fuerte, cada vez un pueblo más preparado".
“Nuestro país acumula una larga experiencia en la protección del pueblo en caso de desastres, epidemias y plagas u otras situaciones similares de carácter natural, accidental o intencional. Está igualmente probada nuestra invariable política de cooperación con otros pueblos”.
“Esta Revolución la defiende el pueblo, la defienden los hombres y las mujeres que tienen valor para marchar con ella, que tienen fe para marchar con ella, que tienen espíritu de hierro para marchar con ella, para luchar junto a ella, para librar las batallas que sean necesarias junto a ella”.
“Los países caribeños enfrentamos el reto de sobrevivir y avanzar en medio de la más profunda crisis económica, social y política que hayan sufrido nuestro hemisferio y el mundo, y cuando la globalización neoliberal amenaza con destruir no sólo nuestro derecho al desarrollo, sino incluso nuestra diversidad cultural y nuestras identidades. La única salida para nuestros pueblos es la integración y la cooperación, no sólo entre los Estados, sino también entre los diversos esquemas y organizaciones regionales”.
“Muchos de nuestros países son especialmente vulnerables y están en situación más difícil en ciertos aspectos que el resto del mundo subdesarrollado. Pero contamos con un recurso de valor excepcional: contamos con nuestros pueblos, forjadores de culturas originales, obligadas al ingenio y la creatividad por la necesaria adaptación a un medio muy frágil y variable”.
“Creemos, (…) en la idea de un Caribe unido, y tenemos la certeza de que juntos podremos vencer nuestras dificultades actuales”.
“Nuestra condición de caribeños nos dotó precisamente de un temperamento emprendedor, espontáneo y abierto como nuestra naturaleza. He ahí, en ese recurso insustituible que son nuestros pueblos, nuestra riqueza principal y nuestra mejor carta de triunfo en la lucha por el desarrollo y por ocupar un lugar digno en el mundo del mañana”.