“Los pueblos son buenos y no se pueden juzgar por sus gobernantes[...]”.
“[...]no puede considerarse un pueblo libre, un pueblo que no tenga derecho a conquistar la libertad dentro de su propio territorio, no puede considerarse un pueblo libre un pueblo que no tenga libertad para implantar la justicia social[...]”.
“[...]se defienden grandes intereses nacionales cuando se hablan de autodeterminación y soberanía, y cuando se habla además de justicia, de justicia social, quiere decir que los pueblos, no solo deben resignarse a vivir bajo el dominio de otros pueblos, sino que dentro de las naciones, los pueblos no deben resignarse a vivir bajo el dominio de los privilegios[...]”.
“A veces hay independencia nacional, pero no hay libertad dentro de una nación porque no hay justicia; luego, hay que luchar por los dos principios, ya que de nada vale que los pueblos sean considerados teóricamente soberanas, teóricamente libres, si la esclavitud más espantosa, la explotación más despiadada, se está padeciendo dentro de los límites de ese pueblo llamado teóricamente libre, porque cuando no son intereses extranjeros, son intereses de exiguas minorías nacionales[...]”.
“[...]los pueblos deben aspirar a ser libres fuera y libres dentro[...]”.

“[...]los pueblos luchan no por razones baladíes, los pueblos luchan por grandes aspiraciones, los pueblos luchan por grandes objetivos que le permitan el pleno desenvolvimiento y desarrollo como pueblo libre, los pueblos luchan por grandes afanes[...]”.

“[...]Los pueblos no se mueven detrás del capricho ni de las ambiciones de nadie. Los pueblos solo se mueven en pos de grandes aspiraciones de justicia[...]”.

“[...]un pueblo, aunque sea pequeño, si es un pueblo digno, si es un pueblo unido, si es un pueblo inteligente, no hay quien lo venza, no hay quien se le imponga[...]”.

“[...]un pueblo ignorante es el peor enemigo del progreso y el mejor aliado que pueden tener los intereses creados, sembradores de prejuicios y sembradores de fanatismo”.