“Lo que define a una revolución es tanto el apoyo de los más sanos, de los sectores más sanos de un país, como el odio de los sectores más envilecidos y más corrompidos”.
“(…) lo que define la pureza de una revolución, la hermosura de una revolución y el atractivo de una revolución, el brillo como de sol de una revolución, es la actitud de los jóvenes ante las revoluciones”.
“No creo que sea propio de ningún revolucionario esperar cruzado de brazos hasta que todos los demás pueblos luchen para entonces esperar que se hayan creado las condiciones de triunfar allí sin lucha. Eso no sería propio de revolucionarios”.
“Compórtense siempre como jóvenes conscientes de la tarea que los espera, como jóvenes conscientes de una nueva etapa en la historia del hombre”.
“(…) ya no se conoce a nuestra patria en el mundo solo por el ron, o por la belleza de sus mujeres, se le conoce por su heroísmo, por su espíritu, por su valor, por su historia revolucionaria”.
“(…) lo más importante que la Revolución ha hecho es el trabajo que ha realizado en el campo de la educación para preparar a un pueblo y hacerlo capaz de producir, y solo con la técnica, y un pueblo técnicamente capacitado es capaz de llegar a altísimos niveles de producción”.
“De la sociedad humana no puede desaparecer el trabajo, porque solo el trabajo produce las cosas que necesitamos, los bienes que necesitamos; lo que sí desaparece con la Revolución es la explotación del trabajo humano”.
“La vida de la Revolución Cubana no es vida prestada, es vida que nació de la entraña de nuestro pueblo, vida que se alimenta de esa entraña de pueblo, vida vigorosa, vida indestructible; porque por encima de todos esos quehaceres yankis, por encima de todas esas maniobras, por encima de esos planes, hay una realidad viviente aquí, en nuestra isla, que para destruirla, ¡tienen que destruir la isla!”
“El hombre joven es, por temperamento, revolucionario; todo pueblo explotado, toda clase social explotada son, por naturaleza, revolucionarios. Pueblos explotados y clases sociales explotadas tenían que ser, necesariamente, revolucionarios. El germen de la revolución estaba en la realidad social y económica de América”.
“Todo el mundo sabe que no soy demagogo, todo el mundo sabe que odio la demagogia, todo el mundo sabe que jamás toco un problema si no lo siento, que jamás toco un problema si no lo hago con absoluta honradez.”