“Si nos dieran a escoger entre una revolución sin dificultades, en que todo fuera fácil y sencillo, y una revolución con dificultades, escogería una revolución con dificultades, porque las dificultades son las que enseñan y engrandecen a los pueblos”.
“Hay que ponerse en el corazón de un trabajador: hay que ponerse en la mente de un hombre humilde del pueblo, pensar en qué cosas mueven sus sentimientos y su conducta; cada uno un sentimiento, dentro de los infinitos sentimientos que un proceso revolucionario suscita, cada uno de ellos relacionando a la Revolución con aquello que está más próximo, que le llega de más cerca”.
“¡Sabemos lo que tenemos, sabemos lo que podemos, y con lo que tenemos y lo que podemos, marcharemos adelante y nada ni nadie nos detendrá!”
"La línea de la Revolución es clara y terminante y rotunda. ¡Y la Revolución no se intimida ante cualquier medida de cualquier índole que se vea en la necesidad de tomar frente a los delincuentes, frente a los espías, frente a los infiltrados, frente a los agresores!"
"Nosotros no buscamos conflicto con nadie. Pero, desde luego, no tenemos —y esta es una política de la Revolución— ningún temor a las agresiones imperialistas. Nadie nos podrá venir con intimidaciones o con chantajes. No queremos conflictos, pero no tenemos miedo a ningún conflicto cuando nos lo imponen inevitablemente".
"Nuestra Revolución no busca conflicto, nuestra Revolución no anda con espíritu aventurero buscando conflictos y problemas internacionales. ¡No! Ahora, no hay que confundir eso con la posición de la Revolución en defensa de sus intereses, en defensa de su dignidad, en defensa de sus prerrogativas".
“La Revolución es una lucha tremenda, una guerra que cambia de forma, que a veces se vuelve guerra armada y otras guerra de clases desarmadas”.
“Una Revolución no es un paseo, ni es un baño de rosas, sino de sacrificio: una lucha dura y abnegada”.
“La Revolución tiene fuerza, tiene convicción, moral, entusiasmo, y toda la dignidad que sea necesaria para batirse con sus enemigos y para liquidar a sus enemigos si es necesario, aniquilar a sus enemigos”.
“Lo que la Revolución necesita en cada centro de trabajo son militantes capacitados, los más educados políticamente, porque cuantos más militantes revolucionarios y con alto nivel de educación política tengamos en el centro de trabajo, más fuerza tendrá la Revolución, más apoyó en las masas, más solidez”.