"¡La Revolución socialista ofrece pan para hoy y más pan para mañana! Y eso nos lleva de la mano a la idea de que el trabajo es lo más importante en esta Revolución, que la función del trabajador es la más sagrada función en esta Revolución, y que el trabajador, ser trabajador es el título más honroso en esta sociedad; porque es el trabajador el que crea las riquezas, el pan de todos; y porque nuestra sociedad tiene que ser cada vez más una sociedad de trabajadores, una sociedad de productores, una sociedad donde cada vez haya menos parasitismo, menos parásitos".

"Y esa es nuestra gran tarea:  el futuro.  Los imperialistas tratan de engañar a los pueblos de América, y pretenden atribuir a las medidas revolucionarias las consecuencias del bloqueo y de la agresión económica.  Y ellos no dicen que nos han creado problemas con sus agresiones y sus bloqueos, sino que los problemas son consecuencias de las leyes revolucionarias.  Y con ese engaño tratan de confundir a los pueblos".

"La Revolución por eso se consolida y se hace fuerte, es fuerte con el pueblo y junto al pueblo.  Porque la Revolución es eso, el pueblo".

"Los agresores frente a todas las revoluciones verdaderas han fracasado, porque han sido incapaces de medir la fuerza de las revoluciones". 

"Nosotros hemos luchado y seguiremos luchando cada uno de nosotros, mientras tengamos un átomo de energía, pero la obra no es obra solo nuestra, la obra no podrá ser obra solo de esta generación; la Revolución tendrá que ser, sobre todo, obra de la generación que surge, de la juventud que crece, del pueblo que se prepara para el futuro".

"Nuestro pueblo es un pueblo muy sensible, de una extraordinaria sensibilidad, de un extraordinario espíritu de justicia;  nuestro pueblo entiende la Revolución como debe entenderla:  como un camino de perfeccionamiento, como un camino incesante de avance hacia la justicia, como un camino incesante de avance hacia la libertad, como un camino incesante de avance hacia la hermandad, como un camino incesante hacia la solidaridad humana, hacia el amor entre los semejantes, como un camino incesante hacia la felicidad".

"El deber de un revolucionario es conquistar;  el deber de un revolucionario es ganar, el deber de un revolucionario es persuadir, fortalecer incesantemente la Revolución y no debilitarla incesantemente, y hay gente que tiene maneras tan odiosas de actuar, que lo que hacen es ganarle enemigos a la Revolución y amigos a los enemigos de la Revolución".

“La historia no retrocede, la revolución, el movimiento revolucionario no retrocederá, ¡los pueblos no retrocederán! Pero los imperialistas no aprenden, no aprenden, bloquean, hostigan, organizan la desestabilización, la subversión, les cobran a los pueblos un precio de sacrificio y de sangre, pero a la larga siempre salen derrotados”.

“La revolución es el pueblo, es fuerza de pueblo; la revolución es lo que ustedes representan. Y las ideas revolucionarias, las causas justas, la fuerza del pueblo, ¡son invencibles!”

“Nuestra Revolución será cada vez más fuerte, nuestra Revolución será cada vez más invencible, nuestra Revolución será cada vez más ejemplo de América, nuestra Revolución será cada vez más útil y más fecunda en las aspiraciones de la humanidad, en la lucha de la humanidad por el progreso, en la lucha de la humanidad por la paz”.