"En la Revolución —y en todo, naturalmente— las ideas van evolucionando y las ideas se van desarrollando.  Podemos tomar como ejemplo esta idea de cómo las ideas se desarrollan y de cómo la Revolución se desarrolla".

"¡Guerra a ese sectarismo, que lleva al privilegio, que lleva al pantano!  ¡Salgamos de ese pantano inmundo de un sectarismo miserable!  ¡Y empecemos, compañeras y compañeros, empecemos a hacer lo que la historia espera de nosotros, lo que la patria espera de nosotros, lo que América espera de nosotros, lo que el mundo espera de nosotros, con espíritu verdaderamente revolucionario, con espíritu verdaderamente nuevo, con espíritu verdaderamente creador, donde la piedra de toque de cada hombre y cada mujer de la patria sea el mérito, sea el espíritu de sacrificio, sea la conciencia

"¿Y qué tiene que ser la Revolución?  La Revolución tiene que ser una escuela de revolucionarios, la Revolución tiene que ser una escuela de hombres valientes, la Revolución tiene que ser una escuela de pensamiento libre, la Revolución tiene que ser una forja de caracteres y de hombres; la Revolución tiene que ser, ante todo, fe en sus propias ideas, aplicación de sus ideas a la realidad de la historia y a la realidad de la vida; la Revolución tiene que llevar a los hombres al estudio, a pensar, a analizar, para tener convicción profunda, tan profunda que no haya menester de esos truco

"Y en esta juventud están puestas las esperanzas de la Revolución, en esta juventud están puestas las más legítimas esperanzas de nuestro pueblo, y en esta juventud están puestas también las más legítimas y las más humanas esperanzas de nosotros, los revolucionarios, de todos los revolucionarios".

 

"Ya la Revolución triunfó; ahora la Revolución se dedica a construir, a organizar, a defender el derecho que hemos conquistado a ser felices, a defender el derecho que hemos conquistado a que ustedes sean felices, y cada día más felices; y que en el futuro ustedes sean los grandes obreros, ustedes sean los grandes constructores, ustedes sean los que manejen nuestro país, ustedes sean los que manejen las grandes fábricas, los trenes, los aviones, los barcos; ustedes sean los que construyan."

"¿Cómo van a venir a condenar la Revolución Cubana, el hecho más justo y el hecho histórico inevitable de estos tiempos?, el hecho, además, que representa la justicia de los pueblos, la reivindicación de los pueblos, la esperanza de los pueblos. No aceptamos, ¡no ya sanciones!, ¡no aceptamos, ni nos adscribimos a absolutamente nada que entrañe un átomo de condenación de la Revolución Cubana!"

"(...) mientras se esfuerzan los imperialistas por destruir esta Revolución, más despierta la admiración y el interés de los pueblos. Es lógico. Eso es sencillamente, una cosa lógica; porque los pueblos miden las fuerzas del imperialismo y la fuerza de Cuba. Entonces resulta Estados Unidos empeñado... por primera vez no ha logrado destruir una revolución en tiempos contemporáneos; por primera vez no ha logrado someter a los pueblos. Y ante este fenómeno nuevo, los pueblos piensan, meditan, analizan y cada vez sienten más simpatía hacia la Revolución Cubana".

"Dentro de algunos años, comenzarán a surgir decenas de miles de técnicos, y algún día se contarán por cientos de miles los técnicos universitarios y de todos los niveles, y eso augura un porvenir tremendo, un porvenir incalculable para nuestro país, porque nosotros estamos muy conscientes de que el triunfo de la Revolución significó el derecho al futuro, no significó, fundamentalmente, más que ese derecho y esa oportunidad que tanto anhelan los pueblos".

"¡Ellos son los que deben tener motivo para estar intimidados, porque la rueda aplastante de la historia marcha sobre ellos, y nosotros marchamos encima del carro de la historia! Como uno de esos tanques que avanzaba por ahí, ¡como uno de esos tanques es la historia!, y sobre el carro de la historia marcha la Revolución Cubana, y bajo el carro de la  historia quedará aplastado el imperialismo, el colonialismo, y la reacción en todo el mundo".

"La Revolución entra en la etapa del socialismo, cuando ya se encontró en condiciones de dar nuevos alcances; la Revolución Cubana lo que hizo fue no detenerse, no teníamos por qué detenernos, ni queríamos detenernos.  No nos íbamos a conformar con una revolución a medias.  Los dirigentes revolucionarios no íbamos a frenar la historia, nosotros no somos frenos de la historia, sino que en todo caso somos motores de la historia".