“El imperialismo tratará de dividirnos para buscar cualquier pretexto con qué justificar sus acciones intervencionistas en nuestro país, y esa estrecha y sólida unidad les impedirá a ellos siempre el pretexto para eso. Pero en cualquier circunstancia estaremos siempre preparados para la guerra de todo el pueblo y para defender hasta el último rincón de nuestro país mientras haya un revolucionario y haya un arma con qué defenderla.

“No es fácil, en las complejidades de los problemas actuales y del mundo actual, mantener esa línea, mantener ese inflexible criterio, mantener esa inflexible independencia. ¡Pero nosotros la mantendremos! Esta Revolución no se importó de ninguna parte, es un producto genuino de este país, ¡nadie nos dijo cómo teníamos que hacerla, y la hemos hecho!; ¡nadie nos tendrá que decir cómo la seguiremos haciendo, y la seguiremos haciendo! ¡Hemos aprendido a escribir la historia, y la continuaremos escribiendo! Eso que no lo dude nadie. ”

"La fuerza de esta Revolución, la fuerza de este ejército revolucionario se fue edificando sobre el sacrificio de muchos compañeros, se fue edificando sobre las vidas de los que defendiendo esta causa cayeron.  Gracias a esos valientes, gracias a esos hombres que se sacrificaron, gracias a los que estuvieron dispuestos a sacrificarse, gracias a los valientes que, murieran o no murieran, lucharon con tesón, se ha logrado hacer esta fuerza que hoy es la fuerza defensora de la patria, que hoy es el escudo de la Revolución, el escudo de la clase obrera, el escudo de nuestros campesinos, el

“Y nuestra Revolución nació luchando contra la injusticia, contra la tiranía; viendo como todos los días perseguían a nuestros compañeros, los asesinaban, los torturaban, y nuestro pueblo se educó en el odio mas profundo al crimen, a la injusticia, a la tortura, a las violaciones contra la persona humana. […]. Y en esos principios se educó nuestro pueblo; esos principios se convirtieron en un valor, en una cultura de nuestro pueblo. Y si algo ha caracterizado a nuestra Revolución es la lealtad a los principios.”

“Viet Nam es un nombre sumamente querido y sumamente cercano en el corazón de todos los cubanos. Viet Nam ha sido para nosotros un ejemplo y un aliento en nuestra lucha. El pueblo cubano está sumamente consciente del extraordinario papel que ha desempeñado el pueblo de Viet Nam en el seno del movimiento revolucionario mundial y en la lucha de liberación de los pueblos. Viet Nam brinda a todos los pueblos explotados y oprimidos una lección inolvidable.

“Trabajar, a organizar y a poner en actividad el espíritu creador, el entusiasmo de la mujer cubana, para que la mujer cubana, en esta etapa revolucionaria haga desaparecer hasta el último vestigio de discriminación; y tenga, la mujer cubana, por sus virtudes y por sus méritos, el lugar que le corresponde en la historia de la patria.”

“Julio Antonio Mella, un día dijiste que aún después de muertos somos útiles, porque servimos de bandera. ¡Y así ha sido! ¡Tú fuiste siempre bandera de nuestros obreros y nuestros jóvenes en las luchas revolucionarias, y hoy eres bandera alentadora, ejemplar, victoriosa e invencible de la Revolución socialista de Cuba!”

“La humanidad tiene necesidad de estas soluciones.  La humanidad crece, la humanidad se multiplica; y no crece, sin embargo, la superficie.  El hombre tendrá que hacer todo lo necesario para incrementar la productividad por superficie, poner el máximo de las tierras o de la superficie en producción, aprovechar todos los recursos naturales, aprovechar todos los recursos de la ciencia; puesto que solo quienes no sean revolucionarios, quienes no tengan la menor idea de las posibilidades de la inteligencia y de la voluntad del hombre, podrán concebir un mundo en que la humanidad se mu

“Del prestigio de la política imperial no quedará ni polvo. Denunciaremos y demoleremos sistemáticamente, una a una, su hipocresía y sus mentiras. Es evidente que no tienen siquiera idea de la clase de pueblo que se ha forjado en estos cuarenta años de Revolución.

Nuestro mensaje llegará a todos los rincones de la Tierra, y nuestra lucha será ejemplo. El mundo, cada vez más y más ingobernable, luchará hasta que el hegemonismo y el avasallamiento de los pueblos sean totalmente insostenibles.”

“A los revolucionarios más jóvenes, especialmente, recomiendo exigencia máxima y disciplina férrea, sin ambición de poder, autosuficiencia, ni vanaglorias. Cuidarse de métodos y mecanismos burocráticos. Usar la ciencia y la computación sin caer en lenguaje tecnicista e ininteligible de élites especializadas. Sed de saber, constancia, ejercicios físicos y también mentales.”