“(…) si por algún sector la libertad de prensa ha de ser apreciada es, precisamente, no para el que hace negocio con la libertad de prensa, sino para el que gracias a la libertad de prensa escribe, orienta y trabaja con el pensamiento y por vocación, haciendo uso de ese derecho que la Revolución reconquistó para el país y que la Revolución mantiene para el país, aun en medio de todas las campañas tendenciosas que tienden a concitar cuantos enemigos sea posible contra la obra revolucionaria que estamos realizando (...)”
“(…) el país necesita la máxima calidad de nuestra prensa, el país necesita un trabajo óptimo de la prensa, si fuera posible alcanzar un trabajo óptimo”.
“Veo en la prensa una fuerza de enorme importancia, decisiva; es verdaderamente decisiva en esta lucha que estamos librando, en la cual nos estamos jugando todo. No solo nos estamos jugando nuestra obra, nos estamos jugando la obra de todas las generaciones que nos precedieron, y estamos defendiendo la herencia de los que vendrán después de nosotros. Hay que partir de ese enfoque”.
“Veo la prensa como una fuerza, un instrumento formidable de la Revolución. La veo como Radio Rebelde, en la Sierra Maestra, porque estamos viviendo tiempos que no son más fáciles que los de la Sierra Maestra; estamos viviendo tiempos más complejos que los que vivimos en aquella época”.
“Creo que la prensa (…) tiene la misión primordial de defender la Revolución. Defender la Revolución es defender el socialismo. Cuando hablamos de esta Revolución, no la puedo concebir separada del socialismo, son inseparables”.
"Yo sí creo en el socialismo y creo cada vez más en el socialismo, porque hemos visto; lo que se puede hacer en el socialismo, no se puede hacer jamás en el capitalismo, ni se puede hacer a base de cosas materiales".
“Nadie tenía derecho a pensar que tan extraordinario cambio como el que se inició en el mundo con la Revolución de Octubre sería un cambio fácil, que tan extraordinario parto de la sociedad humana sería un parto fácil. El socialismo surge como sistema nuevo, como gigantesca e histórica victoria contra la explotación, como una promesa para toda la humanidad”.
"La Revolución no se basa en ideas caudillistas, ni en culto a la personalidad. No se concibe en el socialismo un caudillo, no se concibe un caudillo tampoco en la sociedad moderna, donde la gente haga las cosas únicamente porque tiene confianza ciega en el jefe o porque el jefe se lo pide. La Revolución se basa en principios. Y las ideas que defendemos nosotros son, hace ya tiempo, las ideas de todo el pueblo".
“El socialismo, el internacionalismo, el marxismo-leninismo nos dicen que debemos luchar unidos. Por eso pienso que la unión, la hermandad, la solidaridad, la colaboración entre los pueblos de Angola y de Cuba, es un ejemplo para el mundo. Estamos cumpliendo rigurosamente y estamos llevando a la práctica los principios más puros del socialismo y del internacionalismo proletario”.
“Dentro de nuestra concepción revolucionaria y verdaderamente socialista, cabe perfectamente la idea de la inversión extranjera, y el máximo de posibilidades, garantías y seguridad para los que inviertan en nuestro país”.