"El socialismo no necesita como sistema la producción de armas para su economía; no necesita ejércitos para apoderarse de los recursos de otros pueblos. Si se hubiese cumplido ya la consigna de unidad y fraternidad entre todos los pueblos y hombres, no harían falta armas para atacar ni oprimir a nadie, ni armas para conquistar la libertad y defenderla."  

"Claro que las sociedades explotadoras, las sociedades de clases, explotaron a la mujer, la discriminaron y la hicieron víctima del sistema. La sociedad socialista tiene que erradicar toda forma de discriminación de la mujer y toda forma de injusticia y toda forma de discriminación de cualquier tipo."

"Entonces es una lucha para establecer la igualdad. Pero hemos avanzado extraordinariamente y desde el principio organizamos a las mujeres. No se hizo ninguna federación de hombres cubanos, porque no la necesitaban y bastante tenían con su hegemonismo milenario; hicimos la Federación de Mujeres Cubanas. Casi todas las mujeres de más de 14 años en nuestro país pertenecen a la Federación de Mujeres Cubanas. Y se han organizado y libran su batalla.

"Pero es que nosotros escogimos el socialismo porque es un sistema justo, un sistema mucho más humano, un sistema de verdadera igualdad. ¿De qué igualdad se podía hablar en el capitalismo? Un sistema de verdadera oportunidad y posibilidad para todos, y ¿de qué posibilidad se podía hablar en el capitalismo?"

"Sólo la Revolución Socialista puede elevar a la mujer de su condición de esclava, de instrumento de placer, de víctima de todos los prejuicios, de cruel discriminación social en la sociedad de clases, a la plena igualdad, dignidad y oportunidad en el socialismo. Si aún no lo hemos logrado cabalmente, avanzamos por ese camino y con su propia lucha y la de todos los revolucionarios alcanzaremos esta histórica, justa e irrenunciable meta de nuestra Revolución. La Patria entera recibirá sus frutos.

"La Revolución con sus medidas de justicia social, con la política correcta, revolucionaria, socialista, no solo erradicó el tiempo muerto, el desempleo, la insalubridad, el analfabetismo; no solo llevó a las masas niveles de salud y niveles de educación que antes solo podían recibir un grupito reducido de privilegiados; sino que la Revolución ha liberado al trabajador, y especialmente en el campo, de los esfuerzos más inhumanos, más duros, al mecanizar la preparación de tierra, al emplear medios químicos para luchar contra las malezas, al introducir las alzadoras, las combinadas de caña, l

"Es nuestro deber crear las condiciones, desarrollar esa conciencia. Es nuestro deber, deber tanto más sagrado y al que estamos moralmente obligados, por cuanto pienso a veces que todavía nuestro partido es en gran parte un partido de hombres, y nuestro Estado es en gran parte un Estado de hombres."

"Pero yo no estoy seguro de que la idea de la igualdad haya triunfado incluso a nivel mundial. No hay muchos ejemplos. Y aquí incluyo también países socialistas. Es decir, pienso que debe haber más promoción de la mujer a nivel de Estado y de partido, sinceramente."

"Pero el partido y el gobierno no pueden abandonar- no pueden abandonar ni un instante- la lucha por este propósito de la promoción de la mujer. Yo estoy absolutamente convencido de que la sociedad ganará más en la medida en que sea capaz de desarrollar y aprovechar las calidades, las capacidades morales, humanas e intelectuales de la mujer. Estoy absolutamente convencido. Y precisamente lo que diferencia una sociedad justa, una sociedad socialista de la capitalista, es esto."

"¿Puede el imperio y el sistema causante de todo eso hablarle al mundo, realmente, de derechos humanos? ¿Derechos humanos dentro de un sistema en que una enorme parte de la población no tiene empleos, en que las mujeres son prostituidas, en que los niños son abandonados? Resultan impresionantes las cifras de niños abandonados en América Latina, de millones, de muchos millones. ¿Cómo puede ese sistema ofrecer esperanzas al hombre? ¿Cómo puede ese sistema hablar de consideración hacia el hombre?"