“Con la Revolución ha ido desapareciendo una de las formas de discriminación más injusta que había: la discriminación de la mujer, esa de la cual no se hablaba pero que estaba latente, subsistía y pesaba de una manera tremenda sobre la mujer en nuestro país.”
“(…) se puede ser marxista sin dejar de ser cristiano y trabajar unido con el comunista marxista para transformar el mundo. Lo importante es que en ambos casos se trate de sinceros revolucionarios dispuestos a suprimir la explotación del hombre por el hombre y a luchar por la distribución justa de la riqueza social, la igualdad, la fraternidad y la dignidad de todos los seres humanos, es decir, ser portadores de la conciencia política, económica y social más avanzada, aunque se parta, en el caso de los cristianos, de una concepción religiosa”.
“Yo hago también el Bachillerato en colegio de jesuitas. Así, analizando retrospectivamente qué cosas influían, a mi juicio, de una manera que no era positiva, puedo decir que todo era muy dogmático: esto era así porque tenía que ser así; hay que creerlo, aunque no se entienda-, si no lo crees, aunque no lo entiendas, es una falta, un pecado, un acto digno de castigo. Es decir, la no utilización del razonamiento, yo diría; el no desarrollo del razonamiento y del sentimiento”.
“Yo pienso lo siguiente: si el socialismo busca la máxima libertad del hombre, ¿Por qué va a excluir de la sociedad el derecho a la convicción religiosa”.
“Nosotros consideramos que el concepto de libertad de creencias religiosas, es una parte muy crítica e integral de la totalidad de los derechos que describimos como derechos humanos, y le hemos dado un lugar especial dentro del marco de esos derechos”.
“(…) el salario es el reparto que corresponde a cada cual de la producción nacional, que si no hay aumento en esa producción no puede haber aumento en el reparto”.
“Lo que nosotros esperamos de ustedes —naturalmente que con la ayuda de la Revolución, con el máximo de ayuda por parte de su gobierno revolucionario— es que le demos un impulso técnico a la agricultura, que hagamos cosas racionales, que tengamos presente los intereses del país, que actuemos como verdaderos revolucionarios, que profundicemos la conciencia, que censuremos al que especula, que luchemos contra el que introduce los vicios, introduce la holgazanería en el seno de los campesinos”.
“Hoy la posibilidad de estudiar es una realidad, es una prerrogativa de cualquier joven. Porque si en el pasado era la lucha del individuo por llegar a la universidad o por poder costear sus estudios universitarios, hoy puede decirse que, a la inversa, la lucha es de la sociedad para que el máximo de jóvenes llegue a la universidad; es el esfuerzo de la sociedad por alentar y por impulsar y por exhortar a todo joven a que se supere, a que estudie, y el esfuerzo de la sociedad para darles a los jóvenes todas las facilidades para realizar sus estudios universitarios”.
“La Revolución realiza una tarea ennoblecedora del hombre, dignificadora del hombre y sus mejores valores. Es precisamente la Revolución, la Revolución que busca una sociedad justa, un modo de vida superior, una sociedad más elevada, la que pone en sus niveles más altos los valores patrióticos y los valores humanos. El derecho del hombre a adquirir una cultura, a una escuela, a trabajar, a vivir. El derecho del hombre a la verdadera felicidad”.
“El nombre de Cuba pasará a la historia por lo que en los campos de la educación, la cultura y la salud ha hecho y está haciendo por la humanidad en la época más difícil que ha conocido nuestra especie”.