“De todas las medidas preventivas que puedan adoptarse contra el terrorismo, hay algunas fundamentales: educar al pueblo, informarlo de esas realidades y peligros, transmitirle serenidad, confianza y los conocimientos necesarios para obtener de él la mayor y más eficiente cooperación en esa lucha”.
“En sus dificultades actuales y en la lucha contra el flagelo del terrorismo, el pueblo de Estados Unidos puede contar con este pueblo amistoso, solidario y generoso”.
“El terror fue siempre instrumento de los peores enemigos de la humanidad para aplastar y reprimir la lucha de los pueblos por su liberación. No puede ser nunca instrumento de una causa verdaderamente noble y justa”.
“En la lucha contra el terrorismo a escala mundial con la que estamos comprometidos a participar junto a la Organización de Naciones Unidas y el resto de la comunidad internacional, nos asiste toda la autoridad moral necesaria y el derecho a reclamar que cese el terrorismo contra Cuba. La guerra económica a que ha sido sometido nuestro pueblo durante más de 40 años, una acción genocida y brutal, también debe cesar”.
“No es mucho pedir que se haga justicia con los profesionales del terrorismo que desde el propio territorio de Estados Unidos no han cesado de aplicar sus deleznables métodos contra nuestro pueblo para sembrar terror y destruir la economía de un país hostigado y bloqueado, desde cuyo territorio no ha salido nunca un artefacto terrorista, ni siquiera un gramo de explosivos para hacerlo estallar en Estados Unidos”.
“Nunca será suficiente lo que se diga en torno al cinismo de la política de Estados Unidos, que incluye a Cuba en la lista de países terroristas, aplica la Ley asesina de Ajuste Cubano con carácter exclusivo a nuestra nación, y la bloquea económicamente, prohibiendo incluso la venta de equipos médicos y medicamentos”.
“Usted [George W. Busch], debe saber que su marcha contra Cuba no será nada fácil. Nuestro pueblo resistirá sus medidas económicas, sean las que fueren. Cuarenta y cinco años de lucha heroica frente al bloqueo y la guerra económica, amenazas, agresiones, planes de asesinato a sus líderes, sabotajes y terrorismo, no debilitaron sino fortalecieron a la Revolución.”
"La guerra no es el camino para poner fin al terrorismo y la violencia en el mundo".
"Orlando Bosch y Posada Carriles, los más sanguinarios exponentes del terrorismo imperialista contra nuestro pueblo, realizaron decenas de atroces acciones en numerosos países del hemisferio, incluido el territorio de Estados Unidos. Miles de cubanos perdieron la vida o quedaron mutilados como consecuencia de estas cobardes y abominables acciones".
"El terrorismo en el más moderno y dramático concepto, con el apoyo de sofisticados medios técnicos y explosivos de gran potencia, fue creado y desarrollado por los propios gobernantes de Estados Unidos para destruir a nuestra Revolución".