“(…) el éxito corona el esfuerzo, el éxito corona el sacrificio, y el éxito en la vida del hombre y en la vida de los pueblos, el fruto de su trabajo, compensa los esfuerzos que hay que hacer para alcanzarlo”.
“(…) lo más importante que la Revolución ha hecho es el trabajo que ha realizado en el campo de la educación para preparar a un pueblo y hacerlo capaz de producir, y solo con la técnica, y un pueblo técnicamente capacitado es capaz de llegar a altísimos niveles de producción”.
“De la sociedad humana no puede desaparecer el trabajo, porque solo el trabajo produce las cosas que necesitamos, los bienes que necesitamos; lo que sí desaparece con la Revolución es la explotación del trabajo humano”.
“Por un lado, concentramos el esfuerzo en hacer que todos ganen más, rebajando el costo de la vida; por otro lado, debemos hacer el esfuerzo para que trabajen los que no trabajan hoy, y para que ganen más los que trabajando ganen poco.”
“Considero que la primera cualidad del obrero debe ser la generosidad, su espíritu de solidaridad con los demás obreros; que el peor vicio en un obrero, en un hombre que suda la camisa, en un hombre que sabe lo que es el trabajo y lo que es la penuria, el peor defecto es el egoísmo y a veces actuamos egoístamente.”
“¡Qué triunfo de la cultura, qué maravilloso triunfo del pensamiento, qué prometedor porvenir para nuestro país! ¡Porque un país tiene porvenir en la misma medida en que su pueblo trabajador sea capaz, en la misma medida en que los conocimientos de la técnica y de la ciencia estén al alcance de los trabajadores!”
“Con el apoyo de los trabajadores y el respaldo de la solidaridad internacional, nuestra Patria ha vencido las pruebas más duras, hemos llegado hasta aquí, y seguiremos adelante, labrando nuestro futuro, sin que ninguna fuerza pueda doblegarnos, intimidarnos ni obligarnos a renunciar a uno solo de nuestros principios”.
“La Revolución es sólida. La Revolución es fuerte. La Revolución no es la obra de un día ni de un año; es obra para siempre en lo adelante. Es una obra eterna, en la cual el actor fundamental es el pueblo, los trabajadores.”
“(…) nuestra clase obrera responde con entusiasmo y con firmeza crecientes a las tareas de la Revolución, esta Revolución obrera, esta Revolución cuya única razón de ser son los trabajadores, y esta Revolución de los trabajadores, por los trabajadores y para los trabajadores”.
“Con la inmensa satisfacción de ver a un pueblo en la actitud en que está nuestro pueblo hoy. Con la inmensa satisfacción de ver el estado de ánimo de las masas, la disposición de lucha y de trabajo. ¡Con la inmensa satisfacción de que esta batalla será por encima de todo un triunfo de la ideología, un triunfo de la conciencia, un triunfo de las ideas más revolucionarias de nuestro pueblo!”