“Chávez es un verdadero revolucionario, pensador profundo, sincero, valiente e incansable trabajador. No llegó al poder mediante un golpe de Estado. Se sublevó contra la represión y el genocidio de los gobiernos neoliberales que entregaron los enormes recursos naturales de su país a Estados Unidos. Sufrió prisión, maduró y desarrolló sus ideas. No llegó al poder a través de las armas a pesar de su origen militar”.
“Yo sé que cuando un pueblo está unido como este y tiene fe y tiene hombres que no lo van a traicionar, es un pueblo invencible; y que a la Revolución nada ni nadie podrá vencerla”.
“Ser tan prudentes en el éxito como firmes en la adversidad es un principio que no puede olvidarse”.
“Nuestra Patria ha vencido las pruebas más duras, hemos llegado hasta aquí, y seguiremos adelante, labrando nuestro futuro, sin que ninguna fuerza pueda doblegarnos, intimidarnos ni obligarnos a renunciar a uno solo de nuestros principios”.
“Los educadores son y tienen que ser vanguardias de la liberación de nuestros pueblos, en el sentido real de la palabra, para alcanzar la independencia, vanguardias de la integración de nuestros pueblos, más que los soldados”.
“Al pueblo nuestro lo podrán desaparecer de la faz de la Tierra, lo que no podrán jamás es vencerlo; porque nuestro pueblo con su razón, con su heroísmo, con su dignidad, con su vergüenza y con su grandeza es un pueblo invencible, y es un pueblo al que hay que respetar”.
“La Revolución ha despertado el sentido moral del pueblo; la Revolución ha despertado la solidaridad humana en los hombres y mujeres de nuestro pueblo; la Revolución ha abolido el egoísmo y ha convertido la generosidad en la virtud principal de cada ciudadano; la Revolución ha recogido lo mejor de la nación; la Revolución ha barrido, la Revolución ha purificado, la Revolución ha adecentado, la Revolución ha redimido”.
“Hoy, desde luego, la preocupación principal de nuestro pueblo y de nuestro planeta es que sea preservada la paz, sin la cual el mundo marcharía hacia un fatal abismo. Y por esa paz lucharemos con valentía, honor y dignidad, como lo hemos hecho siempre”.
“(…) sólo sobreviven las ideas justas defendidas con valor, dignidad y firmeza”.
“Más que nunca se impone la racionalidad y la lucha contra el derroche, el parasitismo y el acomodamiento. Hay que actuar con absoluta honestidad, sin demagogia ni concesión alguna a la blandenguería y el oportunismo. Los militantes revolucionarios tienen que ser ejemplo. Deben dar y recibir confianza. Entregarlo todo por el pueblo, hasta la vida si fuera necesario”.