“Si el oro pudiera más que el ideal, la patria estaría perdida, porque oro es lo que se les sobra a nuestros enemigos para comprar conciencia. Y sin embargo, ¡todo el oro de nuestros enemigos no alcanza para comprar la conciencia de un revolucionario!”
“Son las ideas, son las ideas las que iluminan al mundo, son las ideas, y cuando hablo de ideas solo concibo ideas justas, las que pueden traer la paz al mundo y las que pueden poner solución a los graves peligros de guerra, o las que pueden poner solución a la violencia. Por eso hablamos de la batalla de ideas.”
“Las ideas justas y realmente humanas a lo largo de la historia han demostrado ser mucho más poderosas que la fuerza; de ésta van quedando polvorosas y despreciables ruinas; de aquellas, rasgos luminosos que nadie podrá apagar."
“Debiera saberse que para el pueblo cubano, por encima de cualquier otro valor sobre la Tierra, están los valores que inspiran la libertad, la dignidad, el amor a su patria, su identidad, su cultura y el más estricto sentido de la justicia que pueda concebir el ser humano.”
“Cuatro cosas tiene nuestra Revolución que precisamente constituyen motivos de admiración por los cubanos: esta es, en primer lugar, una revolución que tiene pueblo; es una revolución donde el gobierno de la república puede decir que tiene ejército; es una revolución que tiene doctrina, y es una revolución que hace leyes verdaderamente revolucionarias.”
“He vivido siempre y viviré tranquilo el resto de mi vida, porque sé defender con dignidad los derechos de mi pueblo y el honor de las naciones pequeñas, pobres o débiles, y me ha movido siempre un sentido profundo de la justicia. Soy revolucionario y moriré siéndolo.”
“Mientras la violencia y la guerra se extienden y reinan en el mundo, Cuba y su pueblo se yerguen como defensores y símbolos de los más humanos y verdaderos principios que deben y pueden regir sobre la Tierra.”
“Y nuestra Revolución nació luchando contra la injusticia, contra la tiranía; viendo como todos los días perseguían a nuestros compañeros, los asesinaban, los torturaban, y nuestro pueblo se educó en el odio mas profundo al crimen, a la injusticia, a la tortura, a las violaciones contra la persona humana. […]. Y en esos principios se educó nuestro pueblo; esos principios se convirtieron en un valor, en una cultura de nuestro pueblo. Y si algo ha caracterizado a nuestra Revolución es la lealtad a los principios.”
“La humanidad debe tomar conciencia de lo que hemos sido y de lo que no podemos seguir siendo. Hoy nuestra especie ha adquirido conocimientos, valores éticos y recursos científicos suficientes para marchar hacia una nueva etapa histórica de verdadera justicia y humanismo.”
“Trabajar, a organizar y a poner en actividad el espíritu creador, el entusiasmo de la mujer cubana, para que la mujer cubana, en esta etapa revolucionaria haga desaparecer hasta el último vestigio de discriminación; y tenga, la mujer cubana, por sus virtudes y por sus méritos, el lugar que le corresponde en la historia de la patria.”