“Los revolucionarios cubanos, en medio de la batalla de ideas que hoy libramos y enfrascados en ardua y heroica defensa de la Patria, la Revolución y el Socialismo, un día como hoy les rendimos especial tributo a nuestros dos grandes héroes, con una firme e inquebrantable decisión: ¡seremos todos como Maceo y el Che!”

“Si quisiera buscar una palabra que fuese sinónimo de austeridad, integridad, espíritu de sacrificio y ética, esa palabra sería Che”.

“De ese espíritu que se ve en los pueblos en los momentos de heroísmo, en la guerra: un espíritu de proletarios realmente, de ese tipo de obrero que nuestro Partido desea para nutrir sus filas, y que nuestra Revolución tanto necesita”.

“De modo que estudiar la historia y estudiarla a fondo es quizás el instrumento más extraordinario de que dispongamos para trasmitir valores, sentimientos patrióticos, sentimientos revolucionarios, sentimientos heroicos”.

“Albergo la convicción de que venceremos todas las dificultades, las viejas y las nuevas; que seremos capaces de seguir luchando, de resistir y de vencer a ese poderoso que antes era dueño de todo y al que no le permitiremos jamás que vuelva a ser dueño de todo ni de una parte, al que jamás le permitiremos que vuelva a ser dueño de nuestro pueblo”.

“Esta Revolución la defiende el pueblo, la defienden los hombres y las mujeres que tienen valor para marchar con ella, que tienen fe para marchar con ella, que tienen espíritu de hierro para marchar con ella, para luchar junto a ella, para librar las batallas que sean necesarias junto a ella”.

“Nuestra Revolución, debemos advertirlo bien claramente, no renunciará jamás a sus principios democráticos; nuestra Revolución no renunciará jamás a sus principios humanos, pero nuestra Revolución tampoco renunciará jamás a su propósito de que exista en Cuba justicia social, y por eso hemos concretado bien claro nuestras ideas”.

“Los cientos de miles de cubanos que cumplieron misiones internacionalistas militares o civiles, contarán siempre con el respeto de las presentes y futuras generaciones. Ellos multiplicaron muchas veces las gloriosas tradiciones combativas e internacionalistas de nuestro pueblo”.

“Nosotros tenemos el concepto de que el internacionalismo es la esencia mejor del socialismo. Sin internacionalismo, es decir, sin solidaridad entre los pueblos, no se puede predicar la solidaridad en el seno del pueblo, la solidaridad entre los individuos. Cuando se quiere medir desde un punto de vista revolucionario a un país, hay que analizar en primer término su espíritu internacionalista”.

“Nuestra colaboración con la hermana República de Angola en momentos difíciles ayudó a preservar la independencia, (…) les dio tiempo para organizar, para desarrollar sus propias fuerzas armadas y para contar hoy con un numeroso y aguerrido contingente de combatientes, un numeroso y aguerrido contingente de cuadros y una fuerza real que los hace capaces de cumplir dificilísimas misiones de combate en la lucha contra las bandas mercenarias y en la lucha contra los fascistas sudafricanos”.