“[...] no hay mejor táctica, ni mejor estrategia que luchar con armas limpias y que luchar con la verdad, porque esas son las únicas armas que inspiran confianza, son las únicas armas que inspiran fe, son las únicas armas que inspiran seguridad, dignidad, moral”.
“Quien sea capaz de hablarle al pueblo con honestidad, quien sea capaz de decirle al pueblo la verdad, sin temor, siempre logrará que el pueblo reaccione, siempre logrará que la opinión pública lo comprenda”.
“Nadie puede decir que tiene toda la verdad; nadie puede declarar hoy, en medio de la enorme complejidad del mundo, que tiene toda la verdad. Nosotros tenemos nuestras verdades aquí, surgidas de nuestra experiencia, aplicables a nuestras condiciones: y tenemos nuestras deducciones y nuestras conclusiones; pero nunca hemos pretendido ser catedráticos, nunca hemos pretendido ser monopolizadores de las verdades revolucionarias”.
“Es ingenuo pensar que un pueblo pueda aspirar a un destino mejor, pueda aspirar a un desarrollo económico, cuando ni siquiera es capaz de comprender la verdad de consumir lo suyo para invertir en el extranjero en lo que podemos adquirir aquí, en lo que podemos producir aquí; es ingenuo pensar que un pueblo pueda aspirar a un destino mejor, pueda aspirar a un desarrollo económico, cuando ni siquiera es capaz de comprender la verdad de consumir lo suyo para invertir en el extranjero en lo que podemos adquirir aquí, en lo que podemos producir aquí”.
“Hoy es cada vez más difícil impedir que la verdad se conozca. Eso lo hemos visto en otras partes del mundo, por eso me parece muy correcto soñar con un mundo futuro distinto a este mundo de hoy, sin explotación, sin opresión, sin dominación; un mundo donde no haya miles de millones de personas sin asistencia médica, sin educación, sin trabajo, sin vivienda, sin alimentos; un mundo en que se deje a los hombres trabajar por su progreso, por su desarrollo, por su bienestar; un hombre que sea capaz de sustentarse y, al mismo tiempo, preservar la naturaleza”.
¡No se sabe el poder de la verdad! Uno de los grandes secretos, quizás el más importante, de esta Revolución es que trabaja con la verdad, y la verdad es invencible.
"(...) no puedo renunciar a la convicción de que cuanto con más franqueza se digan las verdades, más posibilidades habrá de que se nos escuche y se nos respete".
"(...) sabemos pararnos y decirle la verdad a quien tengamos que decirla, y defender nuestra nación contra quien tengamos que defenderla, porque aquí estamos representando, en estos instantes, no solo a los caídos de nuestra generación, estamos defendiendo los postulados de los que cayeron en el 68, de los que cayeron en el 95, de los que cayeron en el 30, y de los que cayeron ahora".
"Que digan ellos su mentira, ¡que nosotros diremos nuestra verdad! Lo que tienen que saber es que aquí hay gente que está dispuesta a defender su derecho y que sabe defender su derecho".
"Reine la verdad y no la hipocresía y la mentira. Hagamos conciencia de que en este mundo debe cesar el hegemonismo, la arrogancia y el egoísmo".