“Cada hombre tiene la oportunidad realmente, dentro de nuestro país, en el momento actual, para desarrollarse, desarrollar su inteligencia, su experiencia; y podrá alcanzar todos los honores, tendrá todas las oportunidades, podrá alcanzar todas las responsabilidades. Pero no hay más que una manera de ganárselas, que es mediante el trabajo, mediante el cumplimiento del deber, la seriedad, la responsabilidad”.
“Y creo que es muy importante que todo joven que se está formando en la Revolución, sepa y se haga la idea de que bajo la Revolución y que en el mundo que nosotros queremos hacer, cada responsabilidad, cada honor, cada átomo de confianza se lo tiene que ganar trabajando, se lo tiene que ganar superándose, se lo tiene que ganar cumpliendo el deber”.
“La obra de la Revolución no se mide solo en su aspecto externo; hemos edificado mucho más que eso, hemos construido mucho más que eso: tenemos un pueblo, un pueblo cada vez más preparado, un pueblo cada vez más formado, un pueblo cada vez más consciente, un pueblo cada vez más revolucionario”.
“Nuestro Partido y nuestras organizaciones de masas, y nuestro pueblo revolucionario, tienen que estar preparados para todas las fases, ¡para todas las fases! Solo convencidos de esto, solo sabiendo esto —y por eso es que podemos llamarnos un pueblo invencible”.
“Si se nos quiere implantar otra vez el régimen de explotación del hombre por el hombre, preferimos que nos maten a todos antes de aceptar que nos impongan otra vez ese régimen; si se nos agrede nos tienen que matar, ¡pero peleando!”
“Los revolucionarios somos impacientes, y los revolucionarios no podemos sentirnos fácilmente satisfechos. Pero vamos marchando. Nos quedan por delante problemas, tenemos por delante peligros. Sí, peligros, trabajo, pero eso no nos desalienta. Hay algo que podemos decir, y es que estamos venciendo; y hay algo que podemos asegurar, hay algo que podemos asegurar, y es que jamás seremos vencidos”.
“Todavía no podemos sentirnos orgullosos; quizás no lleguemos a estarlo nunca, quizás nunca lleguemos a estar satisfechos, y siempre el pueblo tendrá delante nuevas y nuevas aspiraciones, nuevas y nuevas tareas. Y, afortunadamente, la vida nos presenta ese incentivo, el incentivo de tener muchas cosas por delante que lograr, de tener muchas cosas por delante que conquistar”.
“¡Qué triunfo de la cultura, qué maravilloso triunfo del pensamiento, qué prometedor porvenir para nuestro país! ¡Porque un país tiene porvenir en la misma medida en que su pueblo trabajador sea capaz, en la misma medida en que los conocimientos de la técnica y de la ciencia estén al alcance de los trabajadores!”
“El socialismo enseña a los hombres y educa a los hombres de una manera distinta, el socialismo enseña la fuerza de la sociedad, la importancia y la fuerza de la sociedad humana; el socialismo despierta el sentimiento de amor y de solidaridad hacia los semejantes, el socialismo combate todos los sentimientos egoístas”.
“La educación es el único medio capaz de ir creando en el hombre, desde que empieza a tener uso de razón, una conducta social, una conducta moral; la educación es lo único capaz de hacer que los hombres sean mejores, es lo único capaz de hacer que los hombres puedan variar una inclinación del mal hacia el bien”.
“Creer en la posibilidad de que un día la sociedad humana sea capaz de poseer todos los bienes que necesita, es creer en el trabajo del hombre, es creer en la inteligencia del hombre. ¡Ser comunista es creer en el trabajo del hombre y en la inteligencia del hombre!”
“Porque precisamente serán nuestros jóvenes los que tendrán la oportunidad de llegar a vivir dentro de un tipo de sociedad superior, dentro de un tipo de sociedad que es por la cual lucha la Revolución, y hacia la cual se dirige como meta final nuestra Revolución que, como etapa de tránsito de una forma social abolida, se denomina Revolución Socialista”.