“A medida que se introducen elementos de mercado y de capitalismo en nuestra sociedad que nosotros no podemos evitar; en la medida en que se hacen ciertos cambios y ciertas reformas que son imprescindibles para preservar la patria, la independencia, la Revolución y las conquistas del socialismo, que es el objetivo que busca nuestra Revolución en estos momentos y lo busca de una manera heroica, valiente, en medio de circunstancias que no pueden concebirse más difíciles”.

“Con hegemonismos, con intervenciones de todo tipo bajo cualquier pretexto, que solo tienen lugar en países pequeños y del Tercer Mundo, sin el respeto al derecho sagrado de cada país a su plena independencia e igualdad en las relaciones internacionales, no puede haber paz ni desarrollo social”.

“No podemos permitir que nadie nos engañe, que nadie nos confunda. Argumentos hay millones para defender la Revolución, la obra de la Revolución y la línea de la Revolución”.

“Como en ningún otro tiempo de la historia, hoy se exige de nuestros trabajadores y nuestros cuadros, un máximo de patriotismo, de moral, de dignidad.”

“Las condiciones de bloqueo en que nos vemos obligados a resistir y avanzar exigen de todos un esfuerzo sobrehumano, una firmeza inconmovible, una honradez absoluta.”

“Hay que ser implacables contra los que violen nuestros más sagrados principios. No se derramó la sangre de tantos para permitir tan miserable comportamiento en la hora más difícil de la patria. Dura es nuestra lucha, pero más duro debe ser el temple de acero de nuestras almas.”

"Fue un privilegio ingresar en esta universidad también, sin duda, porque aquí aprendí mucho, y porque aquí aprendí quizás las mejores cosas de mi vida; porque aquí descubrí las mejores ideas de nuestra época y de nuestros tiempos, porque aquí me hice revolucionario."

“Nosotros en el mundo, en los organismos internacionales y en todas partes, hemos estado librando esas batallas y, aunque alejados políticamente, hemos luchado por los intereses de nuestros hermanos de América Latina. Al defender a Cuba y al defender a la Revolución; al mantener la independencia de nuestro país de modo que no se convierta en un Puerto Rico, o en algo peor, en un Miami, hemos estado defendiendo los intereses de América Latina y hemos estado cumpliendo aquel deber de ser la primera trinchera en esa defensa. Como luchadores de esa trinchera, entiendo que hemos cumplido nuestro deber”.

“Al hablar de la historia de estos años de Revolución, creo que una de las páginas más peligrosas, más arriesgadas y más difíciles fue la que se escribió en esa lucha contra el racismo, contra el apartheid en Sudáfrica, y fueron los namibios, fueron los angolanos, y fuera de esos dos países solo Cuba en el mundo derramó su sangre generosa por esa causa”.

“He hablado de que hemos donado nuestra sangre para salvar vidas, he hablado de médicos, de maestros; pero hemos hecho algo más que eso: hemos derramado la sangre de nuestros compatriotas para luchar contra el colonialismo, para defender la independencia y la soberanía de los pueblos”.

“[...] Si hoy hay cristianismo es porque hay cristianos que supieron morir en la cruz, es porque hay cristianos que supieron morir devorados por los leones antes que renunciar a sus ideas”.

“Creo que nuestro pueblo ha realizado una gran proeza, y esa proeza le abre nuevas perspectivas, nuevas posibilidades para conservar lo que debemos conservar. La más grande responsabilidad histórica la tendría esta generación y las que vienen detrás si no fueran capaces de conservar lo que hemos creado”.