"Y si de confesiones se trata, cuando terminé en esta universidad yo me creía muy revolucionario y, simplemente, estaba iniciando otro camino mucho más largo. Si yo me sentía revolucionario, si me sentía socialista, si había adquirido todas las ideas que hicieron de mí, y no podía haber ninguna otra, un revolucionario, les aseguro con modestia que hoy me siento diez veces, veinte veces, tal vez, cien veces más revolucionario de lo que era entonces. Si entonces estaba dispuesto a dar la vida, hoy estoy mil veces más dispuesto a entregar la vida que entonces".

“Debe acabarse en el mundo la zoquetería, los abusos, el imperio de la fuerza y del terror. Este desaparece ante la ausencia total de miedo y cada vez son más los pueblos que tienen menos miedo, cada vez serán más los que se rebelen y el imperio no podrá sostener el infame sistema que aún sostiene”.

“Les advierto que nuestra sociedad va a ser en realidad una sociedad enteramente nueva. Y en esta carrera de larga distancia, les llevamos ya muchas pistas a los que más se acercan. No es ningún mérito, el mérito está en el imperio, fue demasiado grande la amenaza que nos hizo, el desafío que nos impuso. El mérito está en ellos, lo único que ha hecho nuestro noble, generoso, valiente e inteligente pueblo, es responder; y hoy responde, con la gran fuerza de muchas inteligencias desarrolladas.”

“A pesar de la evolución histórica, del desarrollo de la sociedad humana y de las tendencias que más influyen e incluso determinan sobre ella, hay factores de carácter subjetivo que inciden extraordinariamente en los acontecimientos, retrasando o adelantando, a veces, el curso probable de la historia.”

“[...] Tenemos todos la obligación de meditar mucho y aprender constantemente, a partir de las lecciones de la historia y aprender hasta el último aliento [...]”.

“Nuestra prensa es revolucionaria, nuestros periodistas, en la radio, en la televisión, son revolucionarios. Nosotros tenemos muchos periódicos, cada organización tiene su órgano de prensa: los trabajadores, la Juventud, el Partido, los campesinos, las Fuerzas Armadas. Hay decenas de periódicos, y todos son revolucionarios”.

"La Revolución no se basa en ideas caudillistas, ni en culto a la personalidad. No se concibe en el socialismo un caudillo, no se concibe un caudillo tampoco en la sociedad moderna, donde la gente haga las cosas únicamente porque tiene confianza ciega en el jefe o porque el jefe se lo pide. La Revolución se basa en principios. Y las ideas que defendemos nosotros son, hace ya tiempo, las ideas de todo el pueblo".

 

“Nadie tiene seguridad de a dónde van a llegar los precios de los alimentos, cuando la soya se esté convirtiendo en combustible, con la falta que hace en el mundo para producir huevo, para producir leche, para producir carne, y es una tragedia más de las muchas que hay en este momento”.

“A lo largo de toda su vida la Revolución instruyó al pueblo, formó cientos de miles de maestros, médicos, científicos, intelectuales, artistas, informáticos y otros profesionales universitarios y posgraduados en decenas de carreras. Esa riqueza atesorada permitió reducir la mortalidad infantil a mínimos no imaginables en un país del Tercer Mundo y elevar las perspectivas de vida y el promedio de conocimiento de la población a niveles de noveno grado.”

“Durarán lo que dure nuestra especie. Nunca antes esta se vio tan amenazada por la combinación del subdesarrollo político de la sociedad y las creaciones de la tecnología, que parecen no tener límites y se van más allá de toda racionalidad en su capacidad de autodestrucción. Guerras de exterminio, cambios de clima, hambre, sed, desigualdades, nos rodean por todas partes”.

“Hay que hacer trabajar las células del cerebro si se desea formar conciencia, tan necesaria en la complejidad del mundo actual.”

“Lo que más requiere el ciudadano de nuestro país son los conocimientos, si se desea crear una conciencia.”