“¡Nuestra independencia, nuestros principios y nuestras conquistas sociales los defenderemos con honor hasta la última gota de sangre, si somos agredidos!”
“Las bases, la concepción, los propósitos verdaderos, los ánimos y las condiciones para tal guerra se han ido estableciendo precipitadamente en los últimos días. Nadie podría afirmar que era algo no pensado desde hace rato, que esperaba una oportunidad. Aquellos que después del llamado fin de la guerra fría continuaron armándose hasta los dientes y desarrollando los más sofisticados medios para matar y exterminar seres humanos, eran conscientes de que la inversión de fabulosas sumas en gastos militares les daría el privilegio de imponer un dominio completo y total sobre los demás pueblos del mundo. Los ideólogos del sistema imperialista sabían bien lo que hacían y para qué lo hacían”.
“Los oscuros nubarrones que se divisan hoy en el horizonte del mundo, no impedirán que los cubanos sigamos trabajando sin descanso en nuestros maravillosos programas sociales y culturales, conscientes de que estamos realizando una tarea humana sin paralelo en la historia”.
“El terror fue siempre instrumento de los peores enemigos de la humanidad para aplastar y reprimir la lucha de los pueblos por su liberación. No puede ser nunca instrumento de una causa verdaderamente noble y justa”.
“El empleo intencionado de las armas para matar a personas inocentes como método de lucha es absolutamente condenable y debe ser erradicado como algo indigno e inhumano, tan repugnante como el terrorismo histórico de los estados opresores”.
“Cada día nuestro pueblo será poseedor de una mayor experiencia y cultura en muchos campos. Ante todo, debe ser ejemplo de justicia social plena cada vez más perfecta y profunda, y compartir con el mundo su experiencia. Nuestra fuerza estará en las ideas, y la fuerza de las ideas estará por encima de todo en el ejemplo”.
“Sólo la paz y la cooperación entre los pueblos serán capaces de preservar a la humanidad de la muerte con que la amenazan por la vía del saqueo, la explotación, las guerras y la destrucción de las condiciones de vida del planeta”.
“Las ideas son y serán siempre el arma más importante. La experiencia vivida nos enseña que si un día nuestro país fuese agredido e incluso ocupado por fuerzas poderosas, cada hombre o mujer dondequiera que se encuentre puede ser un ejército; cuando un combatiente o un grupo de ellos quede incomunicado o aislado, debe y puede asumir la responsabilidad de sus acciones y continuar la lucha”.
“Supimos seguir adelante cuando todo un sector del mundo progresista emergido de la profunda revolución social que tuvo lugar a principios del pasado siglo, a pesar de epopeyas grandiosas, se derrumbó ante el viejo adversario capitalista porque no supo superar sus propios errores y enfrentar con éxito la anacrónica ideología, y las sucias mañas del sistema opresivo y explotador que se pretendía superar para cambiar al mundo”.
“Esta lucha contra la globalización neoliberal es la causa común —se puede decir— de todos los pueblos de la humanidad”.
“Ellos nos legaron el ejemplo con el que nuestro pueblo, día a día, pieza a pieza e idea tras idea, ha convertido a Cuba de colonia española primero y humillante dominio imperialista después, en la nación más independiente y libre de la Tierra; de una sociedad esclavista, llena de injusticias y desigualdades, en el país más solidario y justo que ha conocido el mundo.”
“(…) el hábito de fumar o, al menos, quien lo haga debe fumar en su casa o en cualquier lugar conveniente donde esté solo y no allí donde están reunidos 30, 40 ó 50 personas”.