“(…) el hábito de fumar o, al menos, quien lo haga debe fumar en su casa o en cualquier lugar conveniente donde esté solo y no allí donde están reunidos 30, 40 ó 50 personas”.

“Si bien es cierto que muchos reconocen a nuestro país grandes avances en salud, educación, deportes, cual si esos fueran los únicos objetivos, o los objetivos finales de nuestras luchas o de nuestras vidas, habría que decir: Nosotros buscamos algo mucho más noble, buscamos justicia para todos”.

“Cuba dispone del doble de médicos per cápita que el conjunto de las naciones más desarrolladas. Ningún país ha prestado ni presta gratuitamente más apoyo a los servicios de salud de otros pueblos, ni ha salvado más vidas. Un pueblo que así actúa, no tiene ni puede tener vocación de fabricante de armas biológicas”.

“Duele profundamente que a ese pueblo, de esencia noble, se le trate de engañar con la diabólica invención de que en los laboratorios donde nuestros abnegados científicos descubren, producen y desarrollan vacunas, medicinas y tratamientos terapéuticos que previenen o curan enfermedades, ahorran sufrimientos y salvan incontables vidas, se desarrollan programas de investigación y producción de armas biológicas”.

“Se habla alternativamente de la capacidad de producirlas. Cualquier conocimiento técnico científico a lo largo de la historia ha servido para el bien o para el mal. En nuestro país jamás se ha pensado producir tales armas. Nuestros científicos han sido educados en la misión sagrada de proteger la vida y no en destruirla”.

“El esfuerzo por lograr la excelencia en nuestros servicios de salud será tenaz y profundo. El alcance de las nuevas ideas y proyectos de salud para la seguridad y el bienestar de nuestro pueblo no ha sido siquiera soñado dentro o fuera de nuestro país."

“¿Resuelve acaso el que se le entregue una ayuda por la seguridad social? Bien sabemos que no es suficiente, pero a partir de la experiencia que se ha ido adquiriendo a lo largo de esta batalla de ideas y de las cosas que se han hecho, hoy nuestra Revolución conoce mucho más acerca de los problemas humanos y cómo contribuir a aliviarlos o a resolverlos”.

“La Revolución, más allá de los derechos y garantías alcanzados para todos los ciudadanos de cualquier etnia y origen, no ha logrado el mismo éxito en la lucha por erradicar las diferencias en el status social y económico de la población negra del país, aun cuando en numerosas áreas de gran trascendencia, entre ellas la educación y la salud, desempeñan un importante papel.”

“Siempre he pensado que la educación es una de las más nobles y humanas tareas a las que alguien puede dedicar su vida. Sin ella no hay ciencia, ni arte, ni letras; no hay ni habría hoy producción ni economía, salud ni bienestar, calidad de vida, ni recreación, autoestima, ni reconocimiento social posible”.

“Como peligros internos, pienso fundamentalmente en riesgos de tipo social o moral que afecten a nuestra población y ocasionen daños a su seguridad, a su educación o a su salud. Bien es conocido cuánto hemos luchado contra el hábito de fumar y cuánto hemos reducido su consumo. Del mismo modo luchamos contra los excesos en el consumo de alcohol o contra el hecho doloroso de que sea consumido en estado de gestación, lo que puede provocar el nacimiento de niños con retraso mental u otras graves limitaciones físicas”.

“Nuestra sólida unidad y el carácter de nuestro sistema político, económico y social harán posible la meta que nos proponemos. Ocuparemos ineludiblemente el primer lugar del mundo en el campo de la salud, cuyos nobles y humanos beneficios estarán al alcance de todos nuestros compatriotas en centros de salud que serán de excelencia, sin pagar un solo centavo”.

“El nombre de Cuba pasará a la historia por lo que en los campos de la educación, la cultura y la salud ha hecho y está haciendo por la humanidad en la época más difícil que ha conocido nuestra especie”.