"Se escribe la historia hoy en el estudio, en las aulas, en las horas largas que dedicamos a analizar algo, a investigar algo, a comprender algo, a aprender algo, a desentrañar algo; se escribe hoy la historia de nuestra patria con el trabajo tenaz y arduo y con la disposición siempre presente, siempre invariable, de defender ese trabajo, de defender los frutos de ese trabajo".
“[...] formar capitalistas no es difícil, no requiere prácticamente ningún trabajo; formar cuadros comunistas requiere esfuerzos, requiere trabajo, requiere selección ardua, y requiere de todos aquellos que de una forma u otra intervienen en la selección de los hombres [...]”.
“Nosotros no necesitaremos más que tener conciencia de que no somos útiles, porque los hombres que bajo una revolución tengan determinadas responsabilidades —ese tipo de funcionario— deben ser hombres sin apego ninguno a las funciones, y conscientes de que el trabajo público es el trabajo que más obliga, es el trabajo que más desgasta, es el trabajo que más obliga a vivir en tensión, a trabajar, a desvivirse por solucionar los problemas”.
“(…) no importa que el trabajo muchas veces sea duro en el campo, hay pocas actividades que compensen al hombre tanto como la actividad en la agricultura; hay pocas actividades que compensen al hombre y le brinden tantas satisfacciones como los éxitos en la agricultura”.
“Creemos también en la necesidad de que los campesinos presten atención a la técnica, que presten atención a los métodos de cultivo, que presten atención a la fertilización, al regadío, a la selección de semillas. Les aseguro, compañeros, que la actual producción de los pequeños agricultores se puede fácilmente, fácilmente, duplicar; y se puede, con un esfuerzo mayor todavía, triplicar la actual producción (…)”
"En estos instantes, si ustedes nos preguntan cuál es la cosa fundamental en nuestra Revolución, cuál es el signo más característico de nuestra Revolución, nosotros responderíamos sin vacilación alguna que el trabajo. El trabajo es lo que en este momento más caracteriza a la Revolución".
"Con el trabajo crearemos riquezas materiales, con el trabajo de ustedes crearemos conciencias humanas. Formaremos un ser desprovisto de egoísmos, desprovisto de las viejas taras del pasado, con un sentido colectivo de su esfuerzo, con un sentido colectivo de su fuerza."
"Y ese es el ideal a que nosotros aspiramos. Ese es el único camino mediante el cual un país puede llegar lejos: trabajando, distribuyendo de manera justa las riquezas, el producto del trabajo; distribuyéndolo entre los que lo necesitan".
“Es muy importante que los compañeros vayan con humildad, con mucho respeto para todos los demás, con mucho respeto para los trabajadores y los demás que no han tenido la oportunidad de estudiar; no ser autosuficientes con ellos, ser compañeros, explicarles las cosas, comprender cuánto hay de ignorancia en los demás y comprender a la vez que como cada año serán más y más los que se gradúen, llegará el tiempo en que en el campo no haya nadie que no sea un técnico, llegará el tiempo en que en el campo no haya nadie que no sea un técnico”.
“Y si queremos que un día todos los hombres trabajen con ese espíritu, no bastará el sentido del deber, no bastará el concepto moral: será necesario que en el propio contenido del trabajo presidido por la inteligencia del hombre, el contenido maravilloso del trabajo, sea una de las motivaciones fundamentales. Y ello solo será posible en la medida en que toda la sociedad sea capaz de asimilar ese contenido, de dominar ese contenido y de descubrir ese contenido”.
“Si tan siquiera comprendemos que estamos llamados a ser ejemplo para todo un continente y que estamos llamados a ser faro para decenas y cientos de millones de hombres, el más elemental sentido del deber revolucionario nos obliga a tenerlo presente; no ya trabajar solo para el porvenir nuestro, trabajar por una idea, trabajar por una causa, que es la causa de la justicia, que es la causa de la verdad. Y los revolucionarios tenemos que saber comportarnos como abanderados de esas causas”.
“Hay que saber criticar, lo mismo que hay que saber estimular, alentar y mostrar el aprecio cuando el trabajador es capaz de realizar esfuerzos superiores, esfuerzos máximos, en el cumplimiento de su tarea”.