“La mente humana se subleva de indignación al pensar que muchos de los angustiosos problemas que agobian a la mayor parte de la población mundial, como son el hambre, la incultura, la desatención de la salud, la falta de vivienda y de trabajo, pudieran aliviarse en gran medida si solamente una parte de los fabulosos recursos que se destinan a la carrera de armamentos y a los gastos militares se pusieran en función de la justa causa del bienestar y el progreso de los pueblos”.

“Hay que llevar la conciencia del deber del trabajo y que el trabajo no es un castigo, sino una necesidad de la vida del hombre”.

“La abundancia de todo lo que queremos, de todo lo que necesitamos, solo podemos conquistarla con sudor, con trabajo y con sacrificio”.

“(…) la tarea humana puede ser siempre más perfecta. Esa tiene que ser la conciencia de nuestros trabajadores, de nuestros estudiantes, de nuestro pueblo, de nuestras Fuerzas Armadas. Y así somos, somos conscientes de debilidades, de deficiencias, pero lucharemos incesantemente por superarlas”.

"… que hablen así de niveles de vida como si esto estuviera divorciado de la productividad, del desarrollo económico y social, como si eso estuviera divorciado de las necesidades de desarrollo de un país del Tercer Mundo, aunque sea socialista. Y también puede ser una lección en cuanto a la utilidad que tienen algunas etiquetas y los clichés, y la idea de nivel de vida; y también es una lección en cuanto a las malas consecuencias que puede tener en un proceso revolucionario llenarle la cabeza a la gente de las aspiraciones y ambiciones de bienes materiales, y olvidarse del deber, olvidarse de los principios, olvidarse de la tarea histórica que constituye una Revolución."

“Si bien es cierto que la calidad es una cuestión fundamental de la escuela, no se puede subestimar, ni mucho menos, ni se puede liberar de responsabilidades a la familia, al trabajo de la familia con relación al proceso docente-educativo, que tiene que ver mucho también con la calidad de la educación”.

“Hace algunos años se trabaja con creciente éxito en investigaciones sobre informática y computación; tanto en la industria electrónica como en la industria de computación y en la industria nuclear —desde luego, para fines exclusivamente pacíficos—, se cuenta con miles y miles de cuadros científicos y técnicos”.

“El trabajador en el socialismo sabe por qué trabaja, no trabaja solo para él; trabaja para su patria, para la sociedad, para todo el pueblo, para sus hijos, para sus seres más queridos, para sus padres y sus abuelos —si los abuelos viven—, para que tengan una atención médica también los abuelos, o tengan un lugar donde ir si están solos o no hay quien los atienda, y para que reciban una pensión, para que no haya nadie olvidado. En el socialismo el hombre trabaja para sí, desde luego, porque trabaja para su familia, pero trabaja también para otras muchas cosas; no es el trabajador del capitalismo”.

“Camilo estaba muy claro sobre lo que significaba revolución: no en balde tenía antecedentes revolucionarios en su familia, no en balde fue trabajador humilde, no en balde bebió desde la cuna las ideas revolucionarias, no en balde tenía un tremendo temperamento revolucionario, no en balde tenía un gran alma revolucionaria.”

“Estamos haciendo el máximo aporte que hemos hecho nunca y trabajando, realmente, como no hemos trabajado nunca, con el cúmulo de experiencias que tenemos ahora. Creo que somos útiles y que las tareas que desempeñamos las podemos desempeñar perfectamente bien, porque el país ha tenido que vivir en tiempos difíciles y tiene que vivir un tiempo todavía más difícil”.

"Es difícil que alguna obra humana sea perfecta, pero nosotros mientras más difíciles sean las condiciones, más eficientes tenemos que ser y con más perfección debemos trabajar y exigirles a todos".