"Los haitianos no fueron los culpables de su actual pobreza, sino las víctimas de un sistema impuesto al mundo. No inventaron el colonialismo, el capitalismo, el imperialismo, el intercambio desigual, el neoliberalismo ni las formas de explotación y saqueo que han imperado en el planeta durante los últimos 200 años."
"No olvidar nunca que Haití debe ser además reconstruido desde sus cimientos, con la ayuda y la cooperación de todos. Es lo que esperamos para su noble y abnegado pueblo."
"Miles de médicos y técnicos de la salud pública cubana han prestado sus servicios en Haití. Con su pueblo hemos convivido en tiempos de paz o de guerras, terremotos y ciclones. Con él estaremos en estos tiempos de intervención, ocupación y epidemias.
El Presidente de Haití, las autoridades centrales y locales, sean cuales fueren sus ideas religiosas o políticas, saben que pueden contar con Cuba."
"Haití es un país que hace dos siglos fue el primero en este hemisferio en poner fin a la esclavitud. Ha sido víctima de todo tipo de agresiones coloniales e imperialistas. Fue ocupado por el Gobierno de Estados Unidos hace apenas seis años, después de promover una guerra fratricida. La existencia de una fuerza de ocupación extranjera, en nombre de las Naciones Unidas, no priva a ese país del derecho al respeto a su dignidad y a su historia."
"Nuestro agitado mundo invierte cada año un millón 500 mil millones de dólares en armas y guerras; Haití ―un país que hace menos de un año sufrió el brutal terremoto que ocasionó 250 mil muertos, 300 mil heridos y enorme destrucción― lo que requiere para su reconstrucción y desarrollo asciende, según cálculos de expertos, a 20 mil millones, solo el 1,3% de lo que se gasta en un año a tales fines."