“Quiérase o no, la humanidad es hoy una sola familia, y todos tendremos el mismo destino. Úsense menos las palabras engañosas y cámbiese de filosofía, si tal filosofía egoísta no ha servido más que para las catástrofes que sufrimos hoy y las peores que sufriremos mañana”.
“La cultura humana empieza por la justicia entre los hombres, la hermandad entre los hombres, la solidaridad entre los hombres. La cultura empieza por poner al hombre en el centro, el objetivo del esfuerzo. Y no se puede llamar culta una sociedad que convierte al hombre en un instrumento, en un objeto”.
“Es el deber de los revolucionarios y de los intelectuales ser soldados de primera fila en el campo de la lucha con el pensamiento y con la acción”.
“(…) hay que seguir prestándole la mayor atención a la organización de los pioneros, hay que seguir desarrollándola, hay que seguir mejorándola, hay que seguir avanzando. Esta organización tiene mucha importancia”.
“Y de verdad nada hay tan agradable, tan emocionante; como encontrarse con nuestros pioneros y ver todo lo que ustedes han adelantado en organización, ver todo lo que ustedes han adelantado en disciplina, en cultura, en entusiasmo y en conciencia patriótica. Y la conciencia patriótica es la base de la conciencia revolucionaria y de la conciencia internacionalista. Hay que pensar en el futuro; y el futuro son ustedes, en ustedes se encarna el futuro de nuestra patria”.
“Una vez derrotada la primera intervención contra la Revolución de Octubre, comenzó a surgir con fuerza esta nefasta corriente política en Europa. El fascismo era la expresión más acabada del pensamiento reaccionario burgués e imperialista; y desde que Hitler salió a la palestra pública declaró sus propósitos de agredir un día a la Unión Soviética, proclamó sus doctrinas racistas y sus ideas acerca del exterminio de pueblos enteros, de la esclavización de decenas de millones de hombres y de las conquistas de nuevos territorios”.
“Los revolucionarios no somos pesimistas ni somos escépticos. Escépticos tienen que ser los reaccionarios y los imperialistas, porque ven que todo cambia en contra; y los revolucionarios vemos que todo cambia en el mundo y cambia a favor”.
“Sin ideas y concepciones claras no es posible la revolución aun cuando existan las condiciones objetivas. Mas sin lucha enérgica, firme, decidida, e inteligente, a lo que puede añadirse una enorme dosis de audacia, no hay revolución posible”.
“Es notable el esfuerzo realizado en el campo de la cultura entre los jóvenes, por la Brigada "Hermano Saíz", la Brigada "Raúl Gómez García" y el Movimiento de la Nueva Trova. Es decir que se está dando un impulso, se le está brindando atención y se están ayudando a miles de jóvenes en el campo de la literatura y el arte, se les está estimulando, ayudando, y además, contribuyendo notablemente a su formación. Creemos que todo esto tiene mucha importancia para el desarrollo futuro de nuestra intelectualidad y de nuestra cultura, y el desarrollo de una intelectualidad revolucionaria sólida, que sea inmune al virus del diversionismo, que sea inmune a las basuras ideológicas de la sociedad capitalista”.
“(…) la realidad histórica es que la idea de aplastar por la fuerza a las revoluciones, formó parte siempre de la filosofía y del pensamiento del imperialismo y de todos los sistemas reaccionarios a lo largo de la historia”.
"Digo que no ha cesado la lucha contra el enemigo, debemos estar muy alertas de eso; es fuerte. (...) el enemigo todavía quiere destruirnos, porque nos quiere destruir con armas ideológicas; debemos perfeccionar nuestra ideología, debemos perfeccionar nuestro mecanismo, debemos elevar nuestros valores. Yo creo que será la mejor forma de librar esa batalla contra la influencia ideológica, el tipo de guerra que libra hoy contra nosotros".
“Los hombres pueden morir, ¡pero los ejemplos no morirán jamás!; los hombres pueden morir, ¡pero las ideas no morirán jamás!”