“En septiembre de 1960 se crearon los Comités y en 1961 ya estaban creados todos a lo largo del año; en 1961 tuvimos Girón y en 1962 la Crisis de Octubre, hemos tenido unas cuantas cosas, situaciones que se han enfrentado todas con una gran valentía, con un gran heroísmo. Pero estos tiempos son más difíciles, mucho más difíciles, tenemos que estar conscientes de eso; se requiere un esfuerzo mayor, se requiere una valentía mayor, se requiere un heroísmo mayor, se requiere una inteligencia mayor, se requiere una organización más eficiente, se requiere una moral más alta, se requiere una lucha más tenaz, precisamente para preservar la patria, la Revolución y las conquistas del socialismo”.
“Como hemos dicho recientemente, es fácil ser revolucionario en tiempos fáciles, el mérito verdadero es ser revolucionario en tiempos verdaderamente difíciles”.
“(…) es fácil ser revolucionario en tiempos fáciles, el mérito verdadero es ser revolucionario en tiempos verdaderamente difíciles”.
"La Revolución se hizo por el país y por el pueblo, la Revolución se hizo para el bienestar del pueblo; por ese bienestar trabajamos y luchamos (...)"
"Nosotros hemos demostrado, al menos, en estos tiempos tan difíciles, que hemos sido capaces de resistir; hemos demostrado más espíritu, y los revolucionarios, los verdaderos revolucionarios, hemos demostrado nuestra capacidad de ser más revolucionarios".
“Los revolucionarios no esperamos nada, lo que significa que el revolucionario debe entregarse y se entrega de manera total a una causa, a sus ideas, a sus objetivos nobles, sin esperar nada. Yo diría, sin disminuir en lo más mínimo cualquier otra convicción, que eso es realmente lo que hace la verdadera convicción revolucionaria”.
"¡Como nos ha enseñado esta etapa, como nos ha enseñado este período especial! ¡Como ha estado aprendiendo y como aprende cada día nuestra gente! De modo que algún día miraremos hacia atrás... Solo un pueblo revolucionario, un país revolucionario, un país en revolución podía soportar lo que soportó el país y resistir lo que resistió el país para empezar a levantarnos".
"Estamos obligados a un esfuerzo cada vez mayor para ser más eficientes, para lograr más éxitos, para resolver nuestros problemas fundamentales, para consolidar lo que hemos alcanzado, para seguir siendo ejemplo para el mundo, no solo ejemplo de lo que somos, sino ejemplo de lo que no estamos dispuestos a ser. Ejemplo no solo de los que marchan hacia adelante, sino ejemplo de los que jamás retrocederán”.
“Nosotros, los revolucionarios, nuestros profesores, nuestros intelectuales y nuestros hombres de ciencia, tenemos que profundizar en los problemas actuales de nuestro mundo y avizorar lo que viene inexorablemente. Digo que realmente es una tarea de importancia vital, y tenemos que promover esos estudios y esos recursos. Llega mucha información de todas partes, noticias de todas partes, medios de comunicación que se han desatado hasta lo inimaginable y que están configurando un planeta en condiciones muy serias, cosas que pueden apreciarse”.
"El problema no es Raúl y Fidel. Nosotros, por lo general, ni nos montamos en el mismo avión, ni en el mismo helicóptero. Tomamos algunas medidas para no estar todos los días corriendo el riesgo de que desaparezcan dos cuadros de los históricos; pero hay que pensar más allá realmente, hay que pensar en el colectivo de dirección, las tradiciones, las ideas, los principios. Hay que garantizar cuando no estén ni Fidel, ni Raúl. Seríamos realmente unos irresponsables imprevisores si no pensáramos en eso".
“La peor enfermedad, la más terrible, la más dramática que pudiera existir en el orden político, social e histórico para nuestra patria, es que un día esta Revolución sea destruida por los mismos revolucionarios. Contra eso hay que estar inmunizado al ciento por ciento. Lo tiene que garantizar el Partido, y su dirección es fundamental. Tales seguridades hay que buscarlas siempre.”
“Tenemos que levantar una montaña de acero, contra la cual se estrelle todo; tenemos que desarrollar un partido de acero; tenemos que asegurar la supervivencia de nuestra Revolución contra cualquier desvío, contra cualquier peligro, externo o interno, hoy, mañana y siempre. Me parece que esa es la idea clave, es el mensaje que quiero trasmitirles hoy (...) Espero que estas ideas ustedes las conserven todo el tiempo posible, en especial dos de ellas: una, la que tiene que ver con los próximos años, la expliqué bien, convertir lo excepcional en regla; y otra, garantizar la unidad, los principios, los ideales y las condiciones que preserven siempre nuestra Revolución.”